Tengo Fe En Lo Que Escribo

18 de mayo de 2005_José Luis Andreu Berzosa


 

Escribir unas palabras, como estas,

es como hablar con un muerto

que no escucha,

que no ve,

que no siente.

Hay quien tiene fe, como yo,

que al pie de la tumba

gime y habla y llora, o como yo,

que escribo unas palabras

que a quien dirijo nunca llegan,

que si llegan llegarán torcidas,

y eso es mi fe.

Poder escribirte

es como hablarte en silencio,

aunque no te hable y no me escuches.

Así es mi fe, absurda como cualquiera,

pero fe a fin de cuentas.

Me siento un muerto

que, como a él, por dentro,

le devoran los gusanos, a mí,

me devoran por dentro los recuerdos.

Existen recuerdos que no se borran,

que devoran las entrañas.

Y existen las palabras

necias en la boca de algunos

que piensan que no sirven

para nada más que para huidas.

¿Qué me dices de las poesías

que tantos ojos embriagaron

siendo simplemente palabras?

Quien no puso una poesía en su vida

es porque su amor sufrió una huida

o quizás porque nunca hubo existido.

Abrazos

22 de mayo de 2005

 

Se pone el escenario de noche

en el teatrillo del mundo.

Cuando no queda más ruido

que el llanto del grillo

o el quejido de la nevera

o el paso lento del solitario,

es cuando busco el abrazo.

He abrazado almohadas de madera,

también cojines de algodón de seda,

algún flotador con aire, e incluso,

una estatua de mercurio

que en mis brazos

no podía quedarse quieta.

¿Qué haré cuando, mañana,

no encuentre tu abrazo

que tantas noches me embelesa?

 

José Luis Andreu Berzosa