Pensatiempos – J. L. Andreu Berzosa » Naufragios Esperanzados

Tan fácil
como que no coagulas
como que diluyes y haces fácil.
Que no hablas de más
y lo que hablas es perfecto;
aportas, llenas, mejoras.
Tan fácil como que te deseo entera
y no sólo una parte
que se olvida.
Tan fácil
como que puedo estar
en todos sitios
y contigo al mismo tiempo.
Que estás en todos sitios
y en todos mis sitios.
Tan fácil como que cantamos
las mismas canciones
que nos miramos con complicidad
en los mismos párrafos,
que me quieres con el silencio
y no lo pintas en las paredes
porque juntos
en las paredes lo pintamos.
Tan sencillo como que fluimos
y nos agotamos al mismo tiempo
para descansar juntos
para juntos despertarnos
al día nuevo…

Si las palabras fueran de hilo
las arañas serían poetas.
Si los poetas fueran de hilo
los poemas serían laberintos.
Si los laberintos fueran de hilo
veríamos el final desde todos sitios,
y eso le quita su encanto.

Y de repente despierto
y tengo ganas de vivir
porque te encuentro.
Y de repente sueño
y viajo y vuelo.
Pero de repente caigo
porque te pones seria,
y me duermo
y me apago
y me callo.
Pero de nuevo me alzo
y estudio medicina
y hago fotos
y leo libros
y escribo poesía.
Mantenme en el aire
sueña conmigo
respira fuerte
persigue mi estela
enciende mi sangre.
Cuando vuelva mi tristeza:
¡Detén mi mano!
¡Sella mi boca!
¡Sigamos de viaje!

No habrá nadie
al otro lado de la isla,
en la otra orilla.
Veré tu mano moviéndose
de un lado a otro,
adiós, adiós,
perdiéndose entre la bruma.
Mi barca a mis pies
virando por el oleaje,
mi barco sobre la plataforma del mar.
A este lado de la isla
un lado de la cuerda,
al otro lado el otro lado.
Tu huída a ninguna parte,
tu mano diciendo adiós,
mi huída hacia dentro de la isla.
Una pena, dice el gesto mío;
no miraré atrás
porque los recuerdos
te estancan en la arena.
Nuevo mundo, el Nuevo Mundo
sin ti desde mis pies.

Estas paredes frías
Nunca fueron mi cuerpo.
Esta habitación nunca fue mía
Porque no estuve en ella
Mucho tiempo
Porque no me lo di
Y porque no me lo permitieron.
La madera de este escritorio
Nunca fue mi piel.
¿Sabes lo que digo?
El extranjero se siente extranjero
Cuando no se encuentra
Cuando vive en miles de sitios
Pero ninguno es el suyo
Cuando ninguno es su casa.
Hace tiempo que no siento
Mías unas paredes
Mía una casa
Porque durmiendo al lado
el enemigo
no puedo estar tranquilo.
Y el suelo que piso
No está limpio
Y el agua que bebo
Está envenenada,
Y mis vecinos no son los míos
Porque nunca lo fueron por tiempo.
Sabes lo que digo.
Y no soy yo porque no me encuentro
Porque no estoy en mi sitio
Porque golpea el viento en las puertas
Y tengo miedo, porque tengo miedo
De mi mismo.
Sólo es que soy extranjero
Y necesito volver a casa…