Pensatiempos – J. L. Andreu Berzosa » Materia Prima De Matraz

De ti delante
hay una pared de hielo

que con las manos golpeo

para llegar a ti

y poder tocarte.

Y  salta el frío al aire

y los pedazos desgajados,

pero a ti nunca llego.

Y tu nombre me queda lejos

y me miras por detrás

de la pared de hielo

y no miras alrededor

sino a mis ojos.

Y no te toco

porque no puedo,

y te das la vuelta

y sales corriendo.

Estar enamorado significa
justificar el daño
y la incertidumbre
que me causas.
Estar enamorado es
apagarse la noche y
encenderse el día
y estar despierto
en todo momento.
Estar enamorado es
romper el sueño del descanso
y el sueño de la ilusión.
Estar enamorado supone
acatar mis errores propios
y acatar tus errores también.
Eso es estar enamorado,
fíjate si estaba equivocado…

Construiremos nuestro mundo,
dentro de este mundo maldito,
dentro de una caja de cerillas.
En ella cabrán nuestros miedos
y nuestros besos de niños.
Obligaciones casi que no,
sólo sueños, silencio y amor,
esto que está tan mal visto.
Antes que paredes, papeles
podemos poner como paredes
en nuestra casita de cartón,
pues así pintaremos en ellas.
Casita de cartón cerrada,
por donde no quepan las miradas,
por donde no pasen las palabras
que tanto daño hacen a veces.
Dentro de una caja de cerillas
cabremos los dos sin duda,
sin apretura, holgadamente.
Sencillamente no pediremos más
que una minúscula cajita
que nos permita estar solos,
querernos y abrazarnos sin ojos
que se claven a nuestras espaldas.
¿No crees, amor, que es esta
una buenísima idea?
¿Sobrará espacio para nuestro mundo
en una caja de cerillas?

Estás en mí,
descansando en algún lugar
del pensamiento,
ocupando la geografía
de mi sentimiento.
Estás en mis sueños
los cuales robas
y conviertes en desvelos.
Tienen mis ojos a tus ojos
y mis manos a tus pechos
y tu cintura y tu cuerpo.
Estás en mi boca,
tu palabra en mi palabra,
tu ausencia en mi persona.
Estás en mí sin estar
y cuando conmigo estás
los relámpagos de tu esencia
derriten mi esencia por completo.

¿Cuánto debo seguir Sufriendo por nada?

Me huye la poesía

Y la huyo,

Y todo lo tuyo

Lo escondo lejos

Bajo el suelo

Sobre los árboles.

Y despierto en el sueño

Y en él mismo escondo

Tu recuerdo

Para no recordarlo

Despierto;

Pero al despertar

Encuentro en ti

Mi sufrimiento.

¿Cuánto debo seguir Sufriendo por nada?

Y me quedo solo

Por gusto

Sin más remedio

Aprendiendo a estarlo

Estándolo con tedio;

Y en todos los momentos

Dueles y pierdo,

Me callo y pienso

Y me dueles

Y me dueles

¿Cuánto debo seguir Sufriendo por nada?