Cuarenta Y Dos: Edades Y Caminos

Mis adultos han desparecido,

están demasiado perdidos

en sus cosas de mayores.

Y yo todavía sigo

con la canción de mi juventud

sonando en mis interiores.

Me junto a los grupos de chicos

que hablan en bajito y comentan

de la nueva que ha venido.

Ellas nos miran y cuchichean:

supongo que somos los mismo;

pero yo sigo caminando

pues no es este mi sitio.

Desde un coche dos se giran

para mirar a las dos

que delante de mí caminan.

Me viene la canción

de mi juventud a mi interior:

no sé dónde cruzar

ni por dónde cruzan

los caminos de mi vida.

Treinta Y Nueve, Cuarenta y Cuarenta Y Uno

No es mi primera vez: todavía mantengo alguna cicatriz entre los nudillos de la última vez. Quizás necesite el dolor y la locura, es decir, la droga del amor, es decir: su química. Soy un yonqui de las morfinas endógenas, aunque puedo abstenerme. Hoy acaba pero hoy empieza. Cada uno debe pelear su propia guerra. ¿Contra quién luchamos hoy, Fúser?

*

Deseas vivir cosas no por vivirlas, por ese placer, sino para sólo contarlas después. Yo vivo para vivirlas y pensarlas. Cada vivencia pasa a formar parte de mi piel y todo quedará expresado sin ser dicho.

*

No haber establecido me roba la edad, y hacerlo así me alarga la vida.

Treinta Y Siete Y Treinta Y Ocho

Lo que me duele es la imposibilidad de realizar el sueño; pero debo ser realista: es un sueño que no está demasiado estudiado. Podría no tener fundamento ni estar sujeto a nada. Así que es eso: un sueño, y como tal no merece la pena la tristeza.

*

La gente se agolpaba entorno a algo. Se apretaban unos contra otros. Como siempre, llegué el último. Intenté mirar hacia el centro del bullicio, pero soy bajo. No me dejaban mirar. Asomaba yo la cabeza por uno y otro lado, pero no conseguía ver nada.

Treinta Y Cinco Y Treinta Y Seis

A medida que crecemos todo se hace más extraño, más lejano, quizás más complejo. A medida que crecemos se amplían las pupilas y dejan pasar más luz. A medida que vemos y nos explican y escuchamos, las cosas van creciendo y haciéndose más complejas.

*

Supongo que antes o después hay que erigir un muro, una separación, pero sólo lo supongo. No sé si seguir caminando hacia ti, porque entre nosotros hay un agujero negro. No sé si algo hubiera cambiado cuanto tenemos.

Treinta Y Cuatro

Bueno o malo lo mantengo desde hace tiempo a cero; siempre en estado recién nacido, con un espacio en blanco en el cual escribir de nuevo. Bueno para mantener el orgullo lejos, con los oídos bien abiertos; malo por mantener el orgullo siempre lejos. El orgullo es el escudo ante la gente punzante.

Treinta Y Dos Y Treinta Y Tres

Supongo que hay que saber perder. Muchas veces uno sólo tiene una oportunidad, muchas veces hay que plantearse si merece la pena jugarla. Saber perder podría ser un valor, pero ser un perdedor a uno no le hace mejor.

*

Gracias noche por brindarme este poco de viento. Que a esta cabeza le falta oxígeno, que todo lo gasta. Gracias bolígrafo por no derretirte y permitirle a la mano moverte movida por el calambre del pensamiento. Esta espalda no lo puede sujetar todo: a mi también me estallan las vértebras y las costillas. Este corazón no lo aguanta todo: estas válvulas se pudren cada día un poco más. ¡No me pidas más de lo que puedo dar!