Ahora sé lo que te costará estar en ese espacio donde las palabras no tienen sentido, allí donde sólo son comprendidos los símbolos.
           
Te he regalado demasiado tiempo; he llorado. Te he mantenido a mi lado queriendo y sin quererlo. He luchado contra los míos en tu defensa; pero nadie sabía quién eras. Podría decir que tampoco sé yo quién eres aún estando tanto tiempo contigo.

           
No me absorbes y creo que deberías hacerlo; todas las locuras absorben, como el amor, y yo no estoy enamorado. Encuentro cosas que me abstraen y marcan esa diferencia contigo.

           
No sueño contigo y estoy seguro que cuando lo hago lo evito: cuestas demasiado trabajo y no tienes fin. Querría sentirme seguro a tu lado, pero así soy el hombre más perdido del mundo.

           
No me muestras ningún futuro; tu futuro es incierto. Construimos castillos en el aire y contigo eso no es del todo bueno: no hay magia, no hay esfuerzo.

           
Haces de mis errores mis banderas o mis pesadillas o mis caídas en los agujeros. No hay perdones por ellos sino silencios; silencios sin abrazos y sin caricias. De mí hacia ti suele surgir la rabia y me entristezco por lo que a mí respecta, por lo que en mí subyace.

           
Cuando nos vemos sales corriendo y salgo corriendo; cuando salí de casa iba a buscarte sin miedo. Supongo que me das miedo y me da miedo el tiempo perdido, y me da miedo porque es imposible que pueda olvidarte: olvidar sólo puede ser dicho. Tengo un presente inerte y un futuro sin adjetivo.

           
No me dejas cogerte, no puedo disfrutar de tu cuerpo, eres inasible como el mercurio, no estás y te tengo presente. No tienes respuestas ni agradeces; no puedo hablarte ni hablar de ti puedo con nadie…

Al pedírmelo Yolanda, por motivos personales, reincidiremos en el tema de la Diabetes que tratamos en el último post. Nos centraremos en el diagnóstico, tipos, complicaciones y tratamiento de la diabetes. Intentaré ser sencillo y nos ahorraremos información demasiado médica. Pues, como dijimos, la Diabetes es una falta de producción de insulina desde las células beta del páncreas, que se ubica en la región abdominal superior izquierda, incluso llegando hasta la mitad del abdomen. Dicha carencia implica que la glucosa (ingerida desde los hidratos de carbono de la dieta) no se introduzca en las células y que éstas no puedan funcionar con normalidad. Así, la glucosa no se introduce en las células y viaja por la sangre en una cantidad anormalmente elevada. Este hecho da complicaciones. Las mencionaremos a nivel general sin entrar en procesos fisiológicos. Pues las complicaciones graves de una diabetes no controlada son: la nefropatía diabética (afectación del riñón), la neuropatía diabética (afectación nerviosa, del sensorio), la retinopatía diabética (desprendimiento de retina) y la macro y microangiopatía (daños vasculares: arteriales y venosos). Estas son las complicaciones más graves que, digamos, son a las que se tiende con una evolución larga de la enfermedad mal tratada. Las complicaciones o afectaciones tempranas, que podemos tener de manera aguda, con un desarrollo de pocos días, son la hipoglucemia, la hiperglucemia y la cetoacidosis diabética. La hipoglucemia es un síntoma casi diario en los diabéticos, aunque es prevenible en todos los casos. La hipoglucemia no es más que una disminución de la glucemia en sangre por: demasiada insulina, demasiado ejercicio físico o poca ingesta de hidratos de carbono (generalmente). Contrariamente tendremos la Hiperglucemia que es un nivel elevado de glucosa en sangre (más frecuente en los diabéticos) debido a: poca insulina, poco ejercicio físico o demasiada ingesta de hidratos de carbono en la dieta. De estos síntomas podemos descifrar una cosa: una diabetes controlada significa un equilibrio entre la dieta ingerida, la insulina inyectada y el ejercicio o gasto energético. La cetoacidosis diabética (complicación aguda pero también grave) es la evolución de una hiperglucemia continuada en el tiempo (días, semanas o meses), con compromiso de la función renal, que se traduce en una disminución del pH sanguíneo (y esto es bastante grave, hay que tratarlo hospitalariamente). Podríamos diagnosticar una diabetes con una simple hiperglucemia, pero rara vez se presenta la enfermedad con sólo este dato: normalmente ha habido desarrollo de cetoacidosis, con acidez sanguínea (pH disminuido -acidosis metabólica-), náuseas y vómitos, diuresis aumentada con polidipsia (mucha sed), polifagia (mucha hambre), pérdida de la consciencia, etc. No me gustan los números en la diabetes, pero por conveniencia se establecen valores, mediante analítica por glucómetros que usa el diabético en casa, de una hipoglucemia (valores inferiores a 80 mg/dl de sangre) y de una hiperglucemia (valores por encima de 200 mg/dl). Estos valores los pongo yo por mis conocimientos, pero otros podrían ser muy correctos también. Como hemos nombrado, el diabético utiliza glucómetros para analizarse diariamente la glucosa sanguínea. A partir de los resultados obtenidos, se debe aplicar una pauta u otra de insulina. Clasificamos la diabetes en dos tipos: TIPO I (gente joven, insulina-dependientes) y TIPO II (gente adulta, con obesidad generalmente, tratados con pastillas). En cuanto al tratamiento, ya lo hemos mencionado: La Insulina (en Diabetes Mellitus I) y pastillas (D.M. II). La insulina es el tratamiento por excelencia dado que es la hormona fisiológica que produce el cuerpo (los diabéticos carecen de ella, por eso se la inyectan, subcutáneamente). Las pastillas son preparados proteicos de insulina pero con carencia de algunos aminoácidos; digamos que es una insulina imperfecta. Además existen otros compuestos no insulínicos que tienen funciones sobre la glucosa (sobre su absorción y metabolismo). Esto es lo básico de la enfermedad. Más adelante volveremos a hacer algún otro inciso sobre esta enfermedad de gran prevalencia en España y mundialmente. Espero que os haya servido (ya me comentarás, Yolanda). Nos vemos en Pensatiempos…

Hoy, catorce de Noviembre de dos mil siete, se celebra el primer Día Internacional de la Diabetes establecido por la OMS. Pensatiempos se une al colectivo de dibéticos en su lucha diaria y mezcla su nombre dentro del grupo. Cabe decir que la mayor parte de escritos de Pensatiempos está realizada bajo el influjo del desequilibrio glucémico, dado que su autor es diabético y así lo confirma. Me siento orgulloso de ser diabético, si el adjetivo cabe con lógica bajo el sentimiento original. Alguien me dijo una vez que yo no era un enfermo, sino que simplemente tenía una carencia de insulina. Y así lo contemplo. La diabetes no es una enfermedad, sino una falta de producción de insulina desde el páncreas. La insulina es una hormona, un líquido sanguíneo, que se genera en los islotes de Langerhans, unos tubos del páncreas. En sus células beta se produce esta hormona que, en la sangre, se une a la glucosa (azúcar en la sangre) para llevarla hasta las células. La glucosa es la droga más extendida entre los humanos, para mi gusto, dado que dependemos de ella para movernos y vivir: desde pensar hasta para comer. La glucosa es la energía y la fuente de movimiento. Un cerebro sin glucosa dejaría de funcionar en minutos. Dependemos de la glucosa (de los hidratos de carbono, en su expresión más ínfima, que ingerimos en la dieta). Lo que le sucede al diabético es que está drogado de glucosa: hay un exceso de ella en sangre porque la insulina no se produce en el páncreas, por ello nos la tenemos que inyectar. El equilibrio y la salud la conseguimos con unos niveles adecuados de insulina inyectada junto a una alimentación y ejercicio correspondientes. Y entre los tres componentes establecemos dicho equilibrio. Espero haber dado una buena definición. Después hay mucha más información que omito para no hacer muy técnico y amplio el escrito. Pero si a alguien le interesa, que pregunte. ¡Buen Día Internacional de la Diabetes a todos los diabéticos! Pensatiempos también es diabética todos los días…

La Cafeína es la droga que crece en algunas montañas. La montaña es un símbolo de soledad. ¿Significa que la Cafeína es la droga de la soledad? ¿Son las drogas agentes individuales? Muchos grupos étnicos toman drogas en grupo para resolver cuestiones del mismo grupo. Por ejemplo los indios, sin entrar en detalles de grupos específicos, toman ayahuasca (natemä) en grupo para saber si las cosechas van a ser prósperas ese año o bien para reconocer enfermedades o malos espíritus entre el grupo, entre tanta infinidad de posibilidades. No me desvinculo de la Cafeína, a la que hago mención. La Cafeína es un excitante nervioso (¿receptores de glutamato, tal vez?); pero no quiero indagar más en el escrito acerca de su química o fisiología interna, sino de las sensaciones externas. Apertura mental: los procesos mentales están más acelerados, que no significa que sean más precisos o mejores, simplemente más acelerados. Si hay dilatación pupilar para que entre más luz, ¿tendrá algo que ver la luz con la aceleración de los pensamientos? ¿Quizás más estimulación hormonal dependiente de la luz (ciclos circadianos)? La estimulación nerviosa lleva a un control disminuido de los movimientos (movimientos reflejos, incontrolados); dicha estimulación es la que provoca la sensación de hormigueo en el estómago, es decir, la excitación. ¿Cómo se relacionan la Cafeína y el sexo? ¿Será la eyaculación un factor antiestrés, anticafeínico? Esto me aporta la ciencia, así pierdo el tiempo de mi juventud pensando en estas cosas. Es bello, ¿verdad?

Para entender el contexto, debes tomar la enfermedad como una muestra de expresión. Expresión como el que necesita decir algo importante, revelar un secreto o un daño, pero no puede hacerlo con las palabras, y lo hace poniéndose enfermo. Enfermar es expresar. Muchas enfermedades son peticiones: ¡Qué alguien me haga caso!, dice el paciente. Para entender tu depresión debes preguntarte el por qué: ¿Por qué estoy deprimido? ¿Necesito que me quieran? ¿Necesito querer? ¿Necesito que me hagan caso? Lo importante es descubrir el verdadero por qué. Repasa tu vida. Resuelve tus daños hasta daar con lo que te duele, con lo que te hace caer. Recuerda que las apariencias son lo que tú quieres que sean, es decir, tu problema puede ser visto como difícil o también como fácil. El tiempo y el esfuerzo darán después su recompensa. Ámate a ti mismo, pues serás la persona que más te quiera, pero sin llegar al egocentrismo que aisla. Pregúntate, conócete sin miedo. La mejor persona que te puede ayudar eres tú mismo, y? tú mismo serás quien mejor te escuche. Siempre mañana se puede volver, para ser mejor de lo que eras ayer.