Todo Pasa
Mis palabras son mis fieles espejos, pero hasta mis silencios hablan por mí; yo no puedo guardar silencio, porque simplemente quedándome quieto ya le estoy diciendo a quien se interesa por mí, y moriré en silencio, aunque grite, para quien me ignora. Puedo escribir con conexión, con orden, pero dejaría de ser tal cual soy: un mar incesante de electricidades. Cuando mezclo, cuando salto en las ideas, cuando nadie me entiende es cuando estoy siendo yo mismo. Podría citar a cientos, pero sería mentira, así que me limito a citarme a mí mismo porque el poco tiempo me impide conocer a otros que escriben. Ahora tengo un momento para pararme, eso que parece ser imposible en este mundo, un momento, un fin de semana conmigo, por amor, por respeto. He perdido mi empleo pero he ganado silencio para rellenarlo con mis paquidérmicos movimientos. Podrías descifrar la poesía, y yo lo digo y no debería, pero sigo creyendo que soy único, aunque quiera decir que me veo solo aunque no quiera. Las palabras revelan, lo revelan todo para el lento, la locura es cuerda para el que escucha, la música tiene forma para el que escapa de la prisión y un nuevo camino se abre para el que espera. Lo positivo existe para el positivo y lo negativo lo es todo para el negativo. Yo sigo escribiendo sin orden pero con sentido, por necesidad, y con esa forma aérea y psicodélica con la que siente la música el libre por segundos.