El Viaje Por La Mente

El viaje por la mente es una gran aventura desconocida a paisajes exóticos sin fotografiar. Es un viaje efímero o bien de por vida. Es un viaje de respuestas y de miles de preguntas, es más que un viaje diría yo. La mente es el reflejo de un enlazado de situaciones, evolución, desarrollo, magia, palabras, fotografías, música, pensamientos…Es un infinito que proviene desde los confines del tiempo y que, quizás persista hasta el final de los tiempos, donde empezará una nueva era. Es decir, algo hay en nosotros del big-bang, de Adán y Eva, de Buda, del jardín del Edén o de cada uno de los habitantes del planeta desde sus albores. Para aplacar la grandeza, para entender la grandeza de la mente pueden tomarse varios caminos: acotarla, hacerla más pequeña, reducirla a menos para poder acapararla o bien mezclarse con su grandeza y sentirse algo pequeño dentro de esa grandeza. Da miedo. El viaje por la mente puede ser real o podríamos decir que irreal puesto que no hay mucho escrito, se sabe poco. Pero existe la mente como concepto. Está el cerebro: masa física de kilo y medio con 10? a la 15 conexiones neuronales, el cual comenzamos a conocer. Después está la mente, que es la actividad del cerebro: pensamientos, sueños, los motores de nuestros actos…Quienes queremos trabajar en esto lo tenemos jodido, porque ? todo lo que podamos decir debe estar bien hilvanado, muy estudiado…por eso afirmo de vez en cuando que lo que podamos decir es bueno, puede ser cierto.

Dedicado a quien piensa en esto, dedicado a quien se dijo por dentro y exclamó por fuera: ¡eso es!, ¡la mente humana!

Infinito Interior

¿Hasta dónde puede llegar una lucha interna? ¿Profundamente, es infinita nuestra posibilidad de conocernos? ¿Es infinita nuestra realidad intrapersonal? Sigo pensando que nuestra lucha puede ser infinita; podemos ir escalando nuestros niveles de conciencia. Sigo pensando que las maneras de ser no son conceptos cerrados, que no son entes inmodificables, que no son realidades intocables e incambiables, sino que los caracteres y las maneras de ser pueden modificarse, se pueden mejorar. Todo el mundo me lleva la contraria. ¿Será que todo el mundo tiene razón y me equivoco yo? Simplemente sigo pensando así, hasta que la rebeldía de la juventud se acabe y acabe atrofiando mis sueños y mi mente y acoplándola a la quietud y a la calma del adulto (esto es una crítica contra la pasividad adulta, indirecta crítica). Sigo pensando que la mayoría de las cosas tienen solución, que se puede cambiar siempre a mejor. No hay problema psicológico o desliz mental que no tenga una solución y que no pueda encontrar una salida, aunque sea una salida pobre, pero salida es. ¿Que no será la incredulidad, la pasividad y la dificultad de las cosas y el poco apoyo general quienes nos impidan progresar y a encontrar respuestas?

Palabras Y Luchas

Hay días en los que me sorprendo consultando a mi propia poesía para saber cuáles deben ser los próximos pasos que debo dar, cómo los debo dar, la velocidad con la que debo actuar. Mi propia poesía convertida en mi dios, mi todo, mi guía. Hay días en los que me sorprendo repitiéndome lo que ya he aprendido, y quizás sea una pérdida de tiempo. Y creo, después de contemplar trozos de sueños, uno tras otro, que, en cada sueño me estoy repitiendo lo que aprendí desde pequeño. Me repito esa cadena cada vez más larga de aprendizaje para comprobar, de nuevo, que no falta ningún eslabón. Es complejo esto que digo, pero lo digo con tanto cariño, con tanto empeño, que me da igual repetirlo y cuanto menos decirlo. Pienso en el silencio de la gente: ¡No te conocerán por tu silencio!, decía García Márquez, y me lo repito, y me expreso y perfilo mis palabras como me dijo mi teta María. Hay días en los que pienso que las palabras están faltas de significados y que cuando digo “Lucha” cada uno se imagina una pelea diferente, pero ¡hay tantas luchas y peleas!. No importa eso porque el ser humano, su grandeza, su mente, no sabe de palabras, sabe de Esencias, de cosas puras, de sentimientos, de realidades…y así no será lo mismo que yo diga “mi lucha”, que lo digas tú, o él, o ella, u otra persona, y en todos los casos sabremos de qué tipo de lucha se trata. A mí me sorprenden cada día las luchas de muchas personas…

Purgatorio

Te escribo desde el Purgatorio. Cumplo un encargo de dios por perder la fe en mí y en la vida. Debo conseguir derribar una montaña…Antes de morir en la cama, y fue allí donde abandoné mi cuerpo, entró por la ventana de mi habitación un ladrón. Mi mujer me había dejado por imposible, me dijo que no me entendía, que estaba loco, que había dedicado mi vida a construir castillos en el aire, y así me dejó por otro, se fue de casa, me abandonó solo. No teníamos hijos porque ella no podía tenerlos: tenía una enfermedad genética que le impedía tenerlos. Así que, cuando entró el ladrón por la ventana, me encontraba solo en casa. ¿Qué quiere?, le pregunté. Coja lo que quiera: todo mi dinero, mis muebles, lo que quiera. Eso no te importa -me dijo él-. Vengo a por algo más preciado. Quiero llevarme sus sentimientos. ¿Mis sentimientos?, le pregunté atónito. Eso es. Pero si me quita los sentimientos, moriré, afirmé. Morir es cosa suya; yo sólo quiero sus sentimientos…Morí unos días después, en la misma postura en la que me había dejado sin sentimientos. No pude resistir una vida sin ellos. Elegí morir. No sentir es una opción que me cuesta plantearme. Los sentimientos son mi vida, pero no son la vida de otros. ¿Puede haber gente que no sienta? Pueda haberla…no encaja en mi cabeza, pero no toda la realidad cabe en mi cabeza, de momento. Perdí la fe en la vida, no la contemplaba sin sentimientos y ahora pago mi culpa, por matarme, en el Purgatorio…

Enseña A Hablar Al Niño Travieso

Nuestro inconsciente, cuya forma imagino como un Niño Travieso, se comunica de algún modo con nuestro consciente, pues los dos forman parte de un todo. Saber qué idioma utiliza nuestro inconsciente es importante para entender muchas cosas. Podremos así conocernos mejor, facilitar y mejorar nuestras relaciones, solucionar y evitar problemas más fácilmente, profundizar en los significados…¿Qué lenguaje utiliza nuestro inconsciente? ¡Es el nuestro!. Cada uno habla con su inconsciente en su lengua materna. Pero al Niño Travieso hay que enseñarlo a hablar, pues, como niño que es, nació sin saber hablar. Hay Niños Traviesos que aprendieron a hablar pronto, que se expresan, y hablo de aquellas personas que son más conscientes de sí mismas, de aquellas personas que han sufrido algún problema psicológico y han enfrentado su problema. ¡Conversa con tu voz de la conciencia, con tu Niño Travieso!. ¿Cómo le enseño a hablar?. Puedes empezar preguntándote quién eres realmente, qué necesitas para ser feliz, cuál es tu papel en la vida. En ese diálogo contigo, el Niño Travieso aprenderá algunas palabras…

El Niño Travieso II

Más que una continuación ajustada del primer escrito, éste es como un archivo adjunto. Me guardé en la caja de la memoria, infinita, una idea para exponer, que sale por sí sola gracias a la coincidencia de dos amigos de Pensatiempos: el Sistema de Valores. Hagamos un poco de literatura. Ante tus ojos un vasito con un líquido turbio, rojizo, pesado: absenta roja. Bebamos a nuestra “insalud”. Ahora comienzan a cristalizarse los ojos, visiones, como cuando miraste a través de los cristales de la capilla del fondo de la iglesia. El sistema de valores, y permíteme figurarlo para ti, es como una pirámide de innumerables escalones. En la cúspide colocaremos la cosa, el sentimiento, la persona más importante de nuestra existencia, lo que más y mejor nos ayuda a vivir. Ahora, en orden descendente, colocaremos las cosas que nos ayudan en menor grado y así hasta el último escalón, donde pondremos lo que más nos duele y queremos despreciar. Esto es tu sistema de valores. ¿Cómo actúa este sistema? Permíteme que te figure sólo Uno de sus actos: una conversación. Te invito a otra absenta… Cuando hablamos con el otro se está celebrando un “apareamiento” o un “enlazamiento” de pirámides en un espacio imaginario, inexistente. Sucede como si se tratase de la apareación de las pares de bases en la cadena del ADN o bien como el encaje de piezas en el tetris. Y así, las pirámides de personas que enlacen más y mejor, con más facilidad, sin fricciones, con holgura, dichas personas tendrán más facilidad de desarrollar una buena relación, más profunda, amorosa, amistosa, gratificante. Es sólo una actuación, y bastante obvia, del sistema de valores, pero quería sacarla al consciente. Y más, y más…