Esquizofrénico, delirante, alucinado o llámalo como quieras, pero yo un día lo vi así. Vi una selva donde de pequeño no la veía: hay cosas que los papás no enseñan o hay muchas cosas que los papás no saben o hay muchas cosas que los papás no quieren saber. Vi una selva de árboles altos y de helechos negruzcos, y nunca imaginé la cantidad de fieras que tras ellos o en ellos se escondían. Animales salvajes, extrañamente listos e inteligentes, extrañamente, que esperan la debilidad, que la huelen, de su presa. Lo que viene después igual pueden imaginarlo… Exactas conjeturas o ideaciones, esquemas maquiavélicos, planes perfectos de caza y captura. Existe en la selva una precisión de la que nunca había oído hablar, un disparo en el centro de la diana. No me enseñaron a ser el animal más fuerte porque ya nací sin la potencia, y creyéndome de los más listos estoy atrapado en una red, en un agujero, esperando a nada más que a que venga el listo a devorarme o a dispararme para devorarme después. Técnicas de robo, llamadas ocultas, comunicaciones subterfugias, silencios extraños…nunca pude imaginar la extensa red de mierda que me atrapa, y yo vivía silbándole a los pájaros… No tiene mérito, ni sentido, y encuentro en mí vergüenza y mucho más que eso cuando me veo hablándole a una vela o a mí mismo, soñando con un sueño, esperando un beso, aprendiendo una canción. Y no me quisieron decir que estaba rodeado de animales para que no me convirtiese en uno de ellos; pero ante el peligro: mejor serlo.
Archivos
Categorías
Enlaces Personales
Acceso