Nueva Carta A D. Äddye
Querido D.Äddye:
No debría empezar mi carta con una negación ni tampoco pidiendo perdón, pero, sin quererlo, ya he hecho ambas cosas: es posible que sí que seamos contradicción, pero también es cierto que mi contradicción me lleva a decir poco más que la verdad, y qué mejor que hacerlo para seguir creciendo, mejorando, aprendiendo. Querido maestro, no escribirle en tanto tiempo es como permanecer en silencio, pero ya sabe que he seguido expresando en Pensatiempos. No encuentro excusas pero las encuentro: me está superando la tensión, tanto hasta que estoy siendo hipertenso, por mucho que las mediciones sean erróneas, son elevadas. Me ha sucedido de todo, y lo más increíble es que me ha sucedido incluso lo que nunca pensé que ocurriría. Tenía usted razón: no sé por qué había dejado de creer en los duendes de la barriga, en las hormigas, en las tsá-tsá. Tan simple como que el científico no suele creer en lo que no ve y que el loco cree en lo que no está. Y yo he luchado por poner tutores guiadores a muchas de mis locuras… El resto lo habrá deducido de las lineas blancas entre lineas en Pensatiempos. Ya sabe: sigo escribiendo, continúo despierto, perdura en mi recuerdo.


Sin Comentarios to “Nueva Carta A D. Äddye”