Querido amigo, supongo que tenemos que bajar de nuestra nube romántica y darnos cuenta que las cosas acaban; nosotros podemos pensar y expresar que las cosas acaban para la gente y que son infinitas para nosotros. Y tal vez sea así. Entre el cielo y la tierra está la levitación: casi siempre es mejor levitar que no salir volando, porque si salimos volando podemos darnos cuenta que muchos se han quedado detrás, pero que nos ha seguido ¿nadie? A la soledad hay que amarla pero no más que a la buena gente que la rompe. ¿Buena gente? Con los dedos de la mano. La búsqueda es infinita, también, y es mejor morir buscando que morir con silencio psicológico. Supongo que no empezamos nada que no vaya a durar, pero antes de empezar nunca sabremos si va a durar. Lo que acaba es doloroso, más o menos para todos. Suerte para el que menos, madura aceptación para el que más. La madura aceptación no es egocentrismo, es otro mecanismo de defensa; triste actitud tiene el que quiere quitarte las armas: antes o después querrá matarte o que te maten. Las armas delante hasta que el diálogo las haga caer al suelo, porque por amar y salir desnudos al campo de batalla: morimos. La protección no es división, es prevención, ni tampoco es guerra, es experiencia, y tampoco es miedo, es futuro.
Lo mejor es saber que queda futuro, que queda sueño y ambición, y que quedan para hacernos mejores. Porque el que no ha mejorado no ha evolucionado ni ha permitido cambio.
este me ha gustado especialemente, sobre todo la última frase! genial!=D
Gracias Maktub. Creo que, pese a todo, la última frase es positiva. Hay un deje de fondo triste, pero esperanzador…Seguimos en pie
precisamente por eso me gusta la última frase..
…y además de ser positiva, es inteligente. Evidentemente que yo la habré escuchado en alguna parte XD Besos