Lazos
Ahora lo entiendo, porque desde mi origen en el mundo permanecía la información cifrada como tantas otras cosas. Soy algo que se mueve a merced de una multitud de puntos que sostienen hilos transparentes anclados a una pared. Desde lejos la pared es diminuta, desde lejos los puntos no se ven. Mi voz inicia siendo un ladrido desde allá a lo lejos, y cuando llega a sonar por mi boca ya se ha convertido en palabras, en casi una poesía. Estoy en el tiempo y en el espacio, pero con un pensamiento, con una imagen, puedo llegar al ayer y al mañana, estando en el hoy despierto; y sin sentir el suelo nuevo bajo mis pies puedo simular la roca o el hielo en la parte más baja de ellos. Puedo arrugarme la piel sobre mi rostro joven, y enlentecerme el pensamiento, y deslizar las gafas sobre mi nariz hasta su punta: puedo imaginar que ya estoy muriendo, y no quiero, y no quiero. Puedo verte corriendo por la arena de la playa, joven, tierna, perfecta. Puedo verte libre, fantasma, recuerdo fantasma, mentira. Tantas cosas puedo. Y me despierta la luz de las formas de las palabras, sexo, viento, y la mentira se enrolla transparente como papel largo de celofán, se envuelve a través de mi línea del tiempo; cárcel, tumba, silencio. Una lima para la escarpada montañosa, para disimular y ponerme recto, y por dentro un viejo encorvado, pero ni viejo: una forma virtual, difusa, voluble como una bola de agua flotante. Sueño. Un abrazo a un desconocido, una lágrima. Las lágrimas no tienen sentido: el ojo llora cuando está irritado y seco, el nervio transporta la electricidad desde la corteza, la corteza se dispara sin sentido, a sus anchas, sin lógica. Y en el camino una cama elástica para saltar al cielo, un cielo que está en el día a día. Quizás un dibujo para el que lee y es artista, un enigma para el psicólogo, una canción para el obrero, una profecía para el sacerdote, una línea para la abuela, otra historia para la prostituta, teratogenia o estimulación para el desarrollo. Palabras. Energía y agujeros negros que absorben la energía de la pantalla, se la comen, la escupen, la arrugan, la atraviesan. Salen de las dos a las tres dimensiones y se tapan con mis uñas, por el eponiquio, suben con la sangre pasando la muñeca, los brazos, el cuello, la boca, y desde allí hasta el teléfono y la línea, donde vuelven a ser electricidad. Palabras.
Ahora lo entiendo: una imagen guardada en la memoria, una persona. Todo lo vivido, lo compartido, es enlazado. Lazos de hierro, que no se rompen, duros, de piedra. Pero un pensamiento lipídico, soluble, intercambiable, un rayo de luz, una esperanza, láser de calor, una necrosis, un olvido. Físico y químico: tan fácil pero nunca tan sencillo. Dos puntos y a parte o todo seguido. Una línea continua o cien millones de estrellas de una sola galaxia. Un laberinto a fin de cuentas. Todos hablan o levantar el brazo. Lo antiguo que choca con lo moderno, lo moderno que se pierde en un vaho blanco de tiniebla, o en vapor de agua. Translúcido o mojado y sucio. Ahora lo entiendo: sólo quise decir tres cosas. La duda resuelta, la primera. La segunda: lo explico y me pierdo. La última, casi siempre la más sincera, por ser la más clara, la más veterana por más tiempo: no quise enlazar más imágenes conmigo. Ahora camino con una menos, más liviano, más ligero. Con una más hubiera caminado con más peso, más preso, más dolido, más perdido, más ahogado, más jodido. No sé si la potencia de dentro leyó en el futuro. Es posible, para el soñador, el milagro.
Una constelación nueva, una breve, pero una. Vive la hormiga hasta que es chafada. Si no sale a la luz igual puede vivir diez años. Saliendo a la luz una u otra vida le espera. Puedo, de nuevo, imaginar lo antiguo bajo mis dedos y sentir casi el recorrido completo. Hubiera sido bonito una de esas antiguas máquinas de escribir…


me ha encantado la sensibilidad en la descripción de los detalles y lo científico y filosófico del texto! ahora mismo leo tu mail y te contesto!
un beso
Bombardeo de palabras sin conexión aparentes.
Todo lo vivido, lo compartido, sufrido, llorado. Toda una vida llena de sensaciones entrelazadas y grabadas en mi memoria.
Así es la vida.
Un fuerte abrazo
Carmen
Bueno Maktub: ya sabes: GRACIAS POR LA TRADUCCIÓN EN “MI XENÉTICA DE LETRAS”. Lo acabo de subir pero estoy trasteando para subir algo más que supongo que te gustará. Lo que pasa es que no es fácil. Seguimos en pie, un abrazo grande.
Sí Carmen, sin conexión aparentes. Pero como te comenté: toda la afluencia de ideas tiene una conexión aunque sea rara. Supongo que la mente es así: un entramado de ideas, vivencias, sensaciones, sentimientos, visiones…besos, ens veiem pronte!