Treinta Y Nueve, Cuarenta y Cuarenta Y Uno
21 Octubre 2009
No es mi primera vez: todavía mantengo alguna cicatriz entre los nudillos de la última vez. Quizás necesite el dolor y la locura, es decir, la droga del amor, es decir: su química. Soy un yonqui de las morfinas endógenas, aunque puedo abstenerme. Hoy acaba pero hoy empieza. Cada uno debe pelear su propia guerra. ¿Contra quién luchamos hoy, Fúser?
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Deseas vivir cosas no por vivirlas, por ese placer, sino para sólo contarlas después. Yo vivo para vivirlas y pensarlas. Cada vivencia pasa a formar parte de mi piel y todo quedará expresado sin ser dicho.
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No haber establecido me roba la edad, y hacerlo así me alarga la vida.


me gusta la segunda la que más, supongo que por que me siento totaly identificada! un saludoo
Sabes que me gusta hablar, informar, decir, compartir muchas de las cosas de mis cosas (no todas) y creo que es bueno para la salud.
Después de leer y releer, que lo hago por costumbre, me gusta, me impresiona y me dice.
“Cada vivencia pasa a formar parte de mi piel y todo quedará expresado sin ser dicho.”
Un fuerte abrazo de CARMEN
Algo tendrá implícitamente de femenino la segunda idea de las tres. Me gusta que te identifiques porque es probable que no sea el único sintiendo así. Besos Maktub.
Claro que es bueno para la salud, Carmen. Todo lo que se queda dentro de uno acaba estallando y saliendo por alguna parte, si hablamos de sentimientos sobre todo. Y lo peor es que los estallidos salen “codificados”. Las represiones, generalmente, son bombas que fueron hechas para hacerse estallar. Me guardo esta idea para expresarla en un escrito algún día que esté más acertado, que hoy me falla la literatura. Besos, fins pronte!