Estaba acabando las mudanzas cuando conocí a la vecina de enfrente. Se llamaba Luisa. No sé, la vi un poco sola. Durante los cinco o seis días posteriores conocí a Pedro, Paqui, Miriam y Fernando. Como yo vivía en un loft, supuse que el resto de casas no serían mucho más grandes. ¿Tendrían más familia? Cada uno vivía en un piso diferente y yo no había visto a nadie más moverse por el edificio. Era el edificio de los solitarios. El destino nos había juntado.
Archivos
Categorías
Enlaces Personales
Acceso