Catorce
Como laberintos es lo que te enseñaron, laberintos vives y expresas. A mí me enseñaron lo mismo, pero cuando escapé dejé atrás las trampas, las milicias, las cárceles, las guerras. ¡Ay, que me hago mayor! Y por eso me he construído una barquita de madera para viajar por el mar. Y claro que no recorreré el mundo, porque no quiero hundirme. Pero hoy te escribo desde el país de al lado, y no sé si volver a casa, hacia atrás, o si visitar el país de al lado y seguir hacia delante.

