Catorce
Como laberintos es lo que te enseñaron, laberintos vives y expresas. A mí me enseñaron lo mismo, pero cuando escapé dejé atrás las trampas, las milicias, las cárceles, las guerras. ¡Ay, que me hago mayor! Y por eso me he construído una barquita de madera para viajar por el mar. Y claro que no recorreré el mundo, porque no quiero hundirme. Pero hoy te escribo desde el país de al lado, y no sé si volver a casa, hacia atrás, o si visitar el país de al lado y seguir hacia delante.
agosto 20th, 2009 at 1:43
seguir siempre hacia delante amigo mio, no detenerse, ni estacionarse, ni pararse.
Mirar hacia atrás para tomar impulso? alguna vez, pero contemoslas con los dedos de una mano.
Tengo muxas ganas de verte.
Puede q te llame en breve
y te proponga cosas
agosto 20th, 2009 at 10:12
Siempre hacia delante. “Derrota tras derrota hacia la victoria”. Aquí he tratado de poner a prueba “al lector”, o a la persona a quien le escribo. ¿Vienes conmigo hacia delante o te quedas atrás? Hablamos pronto!!!!
agosto 31st, 2009 at 8:46
Siempre hacia delante hijo, siempre.
Echar la vista atrás para ver el camino andado, aprender de errores y seguir disfrutan.
Me gusta el Catorce.
Un fuerte abrazo
CARMEN
septiembre 4th, 2009 at 11:55
Sí Carmen. Ahora que lo releo veo lo positivo y guerrillero que es el Catorce. Y me alegro, y más todavía porque hoy estoy algo más contento. Menuda mierda de verano en cuanto a mis “viajes interiores” por una parte (la medicina me rebienta en todos los sentidos); por otra parte tengo que agradecerte la posibilidad que me das de vivir a mi bola, sin problemas, tranquilo, sobrado. Te sigo debiendo una promesa, que realizaré cuando pueda… Pues siempre hacia delante con el pasado en la maleta. Besos, hablamos de aquí un rato