Me miras y sé que piensas que soy un perdedor. Soy un alma en pena, sin pasión. Más que un apoyo, un armazón de maderas articuladas soy. ¿Por qué ibas a malgastar líbido? ¿Por qué ibas a malgastar ilusión y fe?
Mira, a mí la vida no se me acaba mañana. Mañana volveré a levantarme taciturno, dormido profundamente y algo jodido. Mañana volveré a hacer más o menos lo mismo, y seguiré teniendo un poco de ganas para seguir conociéndote y desnudándote hasta donde me dejes. Y quisiera desnudarte del todo, pero no esta noche, que lo que quiero es, simplemente, dormir abrazado a ti.