El sábado se transforma en el día que más pena da. Las cabezas se levantan después de cinco días mirando a las piedras, al polvo, al suelo. Preferiría que siempre se mirara al mismo sitio. Mientras Carlitos duerme, mamá sale a la calle vestida de cuero y llama por el móvil. En el restaurante camina por la puerta de un lado para el otro. Cuando pasa al lado de un joven le aspira con la nariz cerca de su oreja: es un guiño. Ella es joven y quiere serlo.Él ha parado su marcha poniéndole el brazo en el vientre. Ella se ha sorprendido sólo un poco, y su cabeza podía imaginar ya la escena, en pocos segundos. Juntos han entrado en el baño de mujeres. Como él no ha mirado hacia atrás, ella ha pensado en los cientos de veces que él había entrado en un baño de mujeres. Él ha alargado dos líneas de ese polvo de muerte en la tapa del báter. Ella tenía hambre, o eso le dice, pero más bien no quería hacerlo allí, en ese baño maloliente. Él, extremadamente caballero, ha accedido a cenar sentado, incluso a pagar las dos cenas. Se han mirado sólo dos o tres veces a los ojos, pues la emoción mengua a los treinta y se convierte la vida en una rutina. Ella ha sentido nervios, él estaba indiferente y demasiado tranquilo. Ha mirado a todas partes porque acababa la cena y él no había hecho nada más que pedir una copa de licor de almendras. Ella cada vez se sentía más excitada y se acordó de sus dieciséis años, y eso no le gustaba: que las situaciones le vencieran era de la peor de las sensaciones. Él bebía su copa mientras fumaba su cigarro de tabaco liado. Disfrutaba, era bueno y no hacía nada por demostrarlo. Ella lo miró con la mirada de quiero que me desnudes pero él le devolvió una mirada de silencio. Ella probó con dos o tres miradas de significado diferente. Él no respondía nada. Él cogió una servilleta de papel, escribió algo, puso cincuenta euros debajo, se levantó y se fue sin mirar atrás.
About José Luis Andreu Berzosa
Soy una página en blanco, soy un bolígrafo, soy las ganas de vivir y de seguir soñando, soy poco, soy nada, soy infinito