Inicio » DIARIO » P. Es Más Fuerte

P. Es Más Fuerte

Es mi discurso de borracho o de esquizofrénico, y pronto será tarde para cambiarlo. Soy una marioneta de mis pulsiones y jamás tendré lo que quiero porque lo que quiero nunca me querrá a mí, porque es eso lo que piensan los tarados, porque es lo que yo pienso. No hay orgullo, porque el orgullo nunca se vence, y yo estoy vencido. No tengo fuerzas ni para mirar a P. a la cara, porque me siento derrotado y no quiero que ella vea la derrota en mí.
           
Me han enseñado a resistir y a aguantar, pero en estos valores no hay sentido; lo siento, pero no hay sinceridad. Así mi futuro se va al traste, pero no fui yo quien impuso los valores. Así que de nuevo: revaloración. La última me costó dos años, y qué daño sigo teniendo, y espero que dure menos (seguro que sí).

           
Esta noche P. me ha descubierto besando a la almohada. Tenía esa necesidad infantil de abrazarla y pasar las horas en silencio, sin decir nada, porque muchas veces no hay nada que decir. Al entrar en el cuarto me ha mirado allí, tan cogido, y se ha reído de mí. Pienso que P. está preparada para la vida y que yo sigo perdido en un mundo desconocido.

DIARIO

Sin Comentarios to “P. Es Más Fuerte”

Dejar Un Comentario