Frutas Exóticas
Ya estaba escrito, como que todo transcurre en otra dimensión y vivimos en otra. La vida es como el efecto de una droga y llamamos a la droga normalidad.
Efectivamente, con toda la seguridad, no aparecerás por Pensatiempos a buscarme por que yo no tengo nombre; mañana tampoco tendré cara, tal vez ya mismo. Mientras yo conozco a uno tú conoces a cientos, es lo que nos diferencia. Yo recordaré a menos porque son menos a los que tengo que recordar. Y todos podríamos ser lo que yo quiero ser mañana: algo que todos somos. Quizás me he ido a lo más sencillo.
A mí me rodea tu olor, el mismo de siempre pero el tuyo. Yo sufro despersonalización y ya empiezo a aceptarlo; no importa, porque la realidad si te importa te vence y si no te importa no duele. Tengo que apartarla a un segundo plano.
Has sabido reconocerme al instante y no es cuestión de conocimiento, es cuestión de realidad. Todos somos rápidos y listos; sabemos reconocer al enemigo y lo encasillamos velozmente. A mí no me duele mi realidad, porque es mía, y no envidio ninguna realidad porque no es la mía. Se trata de un orgullo neutro.
A mí lo que me duele es el tiempo que te tengo en la mente y que no te tengo delante al mismo tiempo, porque a fin de cuentas no estás. Me duele tener que volver a dirigirme yo, que no seas tú la que me dirijas a cualquier lugar, que supongo que es eso a lo que has venido. Me duele que intentar lo contrario, a veces, o muchas veces, sea contraproducente o aburrido o insulso. Me gustaría ser artístico, diferente, elocuente, pero sólo lo soy durante segundos, los mismos pocos que dura nuestra conversación.
Claro que queda mucho que decir, pero hay que querer decir. Yo he buscado en el silencio la perfección pero es más perfecto poder compartir lo poco que sabemos, y más seguro estoy de lo poco que sé yo, y tú estarás segura que sabes menos que yo…
mayo 14th, 2009 at 14:49
buenisimo.Tiene mucho de todo pero sobre todo fuerza.
Miss you