Mañana Vuelvo

Contemplo cómo se alejan, en su murmullo, las palabras: me dejan. No existe la noche y el día es arduo, pesado, físico, sudado. La locura se apacigua cuando no hay pensamiento, tiempo. El arte se calla si es que alguna vez habló desde mí, aquí. Y quizás el nuevo aprendizaje pueda ser arte mañana. Hoy es simplemente cansancio, un contemplar el tiempo volando, un impedimento para la tranquilidad y el sosiego. Estoy despierto, pero estoy cansado y casi durmiendo.           
Lo primero que vi fue un grupo de vincas sin apenas flores. Son muy femeninas, como la mayoría. Si no beben todos los días se encierran en sí mismas. Más suyas y difíciles son las murcianas, enredaderas del sopafix u otros soportes. Me enamora la soledad, firmeza y resistencia de las orquídeas, raíces de embrollo. Pensé en mi vida arrancando raíces de cactus ágaves pinchantes: hay que tocarlos despacio; duelen sus incoherentes mordiscos, pero coherentes en algunos puntos (le puedo encontrar lógica a los mordiscos: no toques si no quieres pincharte). Me gustan las begonias porque me recuerdan a la pintura, sus salpicaduras, y también los crotones y los coleus (los asocio más a hombres). Tantos nombres para ellas, para las begonias y tan de plástico sus hojas. Fueron los dracos como visiones psicotrópicas y son puras alcachofas sus brazos y sus formas. Son débiles los geráneos, y también son mujeres aunque su nombre lo niegue para quien así lo vea. No les soples a la cara que se les corre el disfraz y la pintura. Y abono para casi todas, que cojan fuerza, que sigan creciendo y trayendo retoños al mundo. Pero me dejo la claridad de las Anthurium, su brazo amarillo y su capa roja, y la red de la espaldera del ficus, y ficus hay muchos…nosotros tuvimos uno. Son remilgadas las petunias y las begonias de cierta clase, quieren sol pero no quieren asarse. Mañana vuelvo a verlas, siempre desde mi distancia.
           
Podrían llenarme y me llenan: conversaciones inconscientes, momentos. Son eso los amores de paso, las palomas de paso: momentos. Hay algunos que se hacen  demasiado largos, otros uno los alarga porque quiere, otros se hacen demasiado cortos -en el mejor y positivo de los casos-. Algunas palomas de paso vienen desde país de catástrofe y te cuentan sus ojos el miedo, y tan sólo una mirada basta para hacerlo tuyo. Hay palomas que se cansan de serlo para cambiar de vida y ser cactus u otras flores: me miro las manos y tengo dulce savia y tengo sangre en algunos dedos. Pero mañana vuelvo: no sé si por necesidad o por deseo o por prisión o por ego o por ansia o por ambición; mañana vuelvo… 

2 Respuestas to “Mañana Vuelvo”

  1. Mati

    HOla JOse Luis, conocí a tu madre en Cullera. Fuí cuidadora de Amador y Violeta, y me invitaron a pasar unos días con ellos..
    Quería felicitarte por tus letras, al leerlas, he querido seguir leyendo y eso, es muy buena señal!
    Mañana vuelvo yo tb…ja,ja
    Si te apetece, pasate por http://www.matipando.blogspot.com , me gustaría saber tu opinión..
    Un gusto leerte

  2. José Luis Andreu Berzosa

    Gracias Mati! No nos hemos visto pero los dos hemos oído hablar de otro. Supongo que así es más poético XD Pues me voy a pasar por matipando; dejaré algún comentario. Perdona por haber tardado tanto en contestar: últimamente estoy liado con la acomodación del nuevo piso y el nuevo curso que empieza. En pensatiempos tienes un pequeño rincón donde poder expresarte. Hasta pronto y bienvenida a este rincón!!

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