Pensatiempos – J. L. Andreu Berzosa » 2008 » Febrero
La luz molesta cuando las pupilas están demasiado dilatadas; las metáforas son las simplificadoras de la complejidad; las grandes ignoradas. Y no sé si es mejor prestar atención o ignorar para no sufrir. La ignorancia a veces otorga felicidad, mientras la mentira danza con disfraz de arlequín alrededor de la felicidad, pero aún así la ignorancia no ve arlequines. Las pupilas están cerradas en la ignorancia. Podría aferrarme al silencio y nunca llegar a serlo, porque lo único que consigo es envolverme de él como si fuera una manta, para seguir gritando desde dentro. Fuera no se oye. ¡Qué triste es buscar y no encontrar nada! Ella lo sabía y no me lo dijo: no había remedio, ni cura. ¡Qué gesto heroico la guerra interna, que habiéndolo entendido mirando a sus ojos, dedico una vida buscando la cura! En todas las droguerías y hospitales, en todos los grupos y organizaciones, incluso a miles de individuales he preguntado si tenían mi letra escarlata, pero ninguno tenía…En el parque unos niños trazaron una línea en la arena. Tiraban chapas de botella de cerveza hacia la línea; y unas caían antes de la línea y otras caían después.
Es la vida, desde este punto de vista, un camino de obstáculos. Obstáculos como las críticas. Estamos sometidos a la opinión de los demás en cuanto a nosotros. Nos critican las maneras de pensar, de sentir, de obrar, de expresar…La introspección no debe ir ligada a una propia justificación de dicha crítica, tomándola como negativa (sin olvidar que existen también críticas constructivas y positivas). No busquemos justificaciones sin verdades objetivas. La crítica que he recibido hoy es: Eres Separatista.
Ser separatista puede sufrir grados. Hay extremos y hay un maravilloso centro equilibrado, prefecto y utópico. La crítica puede pasar por tres procesos (como cualquier otro “ataque”): la puedo hacer mía, puedo desviarla y no prestarle atención, o puedo devolver la crítica (defensa). En el primer caso decimos que la respuesta tiene un carácter impugnitivo, y un carácter expugnitivo en el último. Yo suelo elegir el carácter impugnitivo en cuanto a las críticas o ataques.
Si reflexiono esta crítica (“Eres Separatista”) es porque tal vez sienta que es verdad. Y busco las razones. El separatismo pone de manifiesto la individualidad (“Tú allí y yo aquí”). En mi caso, no separo por desprecio (por eso decía que había separatismos radicales). Hay quien prefiere no juntarse con los demás por desprecio; yo, a veces, prefiero estar solo por muchas razones. Muchas veces es cuestión de educación (lo que me han enseñado): “No pidas ayuda si puedes realizarlo solo”. Estudié en un colegio donde las niñas no existían dado que podían descentrarme (¿cuánto hay de misógino en este pensamiento?). Gracias a esta enseñanza la distancia entre este niño y la niña es grande: quizás para impedirlo escribo y pienso.
Ciertas separaciones sirven para impedir problemas (algo así como la cuarentena en la enfermedad infecciosa grave que puede provocar pandemia); sin desprecio, sólo por prevención. Por separar entiendo (connoto) el ordenar (“Esto aquí, lo otro allá”). Así que, separo como: prevención, ordenación, individualidad y educación. ¿Qué pensáis?

