El antiguo personaje ardió, contemplado en unos papeles rotos. Ardieron los trozos. El fuego se llevó todas las palabras, la corrección en los escritos, las ilusiones en el amor, algunos sueños. El nuevo personaje conservó las metáforas, los pensamientos profundos, el desorden. Sí, desordeno conciencias para reflejar en ellas la mía propia. Y su caos está presente en estas palabras, muestra de una libertad que quizás tengo. Y por amor sigues resistiendo a que te cuente mi vida con estas maneras mías. Y es amor lo que mueve esta mano. El amor es necesario. También lo llaman duende, fuerza, honor, resistencia. Locura. Creo que el amor también es locura. El amor es compartir este baúl de impertinencias que tenemos dentro. Que entre defecto y defecto aparece un impulso que me hace dar un beso, un abrazo. Y el amor así crece: entre hierbajos que nacen desde una semilla que encierra una vida. No encontraba palabras ni ningún pensamiento bueno. Pero es que nunca los había encontrado en realidad. En realidad se trataba de amor, de respeto, de necesidad, de compañía, del tiempo que nos conocemos, de intercambio, del cariño que otros me tienen. Vuelvo a reconocer la isla en la que vivo, pero en la que vivimos. La verdad no es triste, simplemente es verdad. Y es ignorante reírse de todo; algunas sonrisas quedan fuera de lugar y no todas las sonrisas se marcan en la cara. Cada día soy el fruto de un pensamiento distinto, y podría ser diferente cada día y aún así soy el mismo. Y au.

…Un premio que circula por manos de alambre, llenas de huecos por donde se escurre… Un tesoro cincelado por los pensamientos de una gran energía que no tiene nombre… El punto donde se entrecruzan dos deseos, desde el cual salen divergentes dos líneas, fugazmente. Una unión que dura poco tiempo, pero una unión…Un producto demasiado maleable, demasiado manoseado. Una química poderosa implícita, pero de elementos distantes… Una estrella fugaz de origen incandescente, que pierde su fuerza con el rozamiento…Incontables preguntas sin respuesta o cuya respuesta es infinita, que para obtenerla deberían confluir todas en el mismo punto… Matemáticas de un momento, presentes pero ausentes, reales, útiles, pero subjetivas… Vale, creámoslo así, pero tendré que mentirme. Vale, aceptémoslo así, pero en algo saldré perdiendo…No sé qué puedo hacer por él, pues lo tiene todo pero no puede acceder a nada. Y nadie podrá opinar, porque se opina sobre cosas ciertas y puntuales y nunca se opina sobre sensaciones. Las sensaciones, dicen, son mentira; cuando las sensaciones son las verdades más reales. Y aventurarse es sólo de locos…Hacerlo extremo es esperar a que la estrella fugaz se apague, hasta que se convierta en ceniza, en su último aliento. Las cenizas no alimentan más que ceniceros. O tal vez en el extremo esté la más pura de las respuestas, como pensarían los soñadores. Pero de ellos y de ello sólo se reportan oscuridades, olores, fuego, incertidumbre y un gran silencio. Tal vez nadie quiera saber lo que para mí es grandiosamente bello…

Fuerte, rebelde, salvaje, libre cabalga el caballo, el espíritu solitario. Nacido hace dos años como potro infante y creciendo al ritmo de la naturaleza, Pensatiempos sigue viviendo y cabalgando con ímpetu. Domado por las tempestades, por el tiempo, por el terreno, el caballo continúa enérgico, lleno de vida, preparado para la larga marcha.
Son ya dos años de vida, doscientos setenta escritos, seiscientos cuarenta comentarios, seis mil descargas anuales de página tras nuestras espaldas. Además la familia crece: ¡ya somos veintidós personas!, ¡pero tantas otras que visitan esta weblog sin registrarse! Pensamientos, ideas, sueños, suspiros, guerras, incertidumbres, encontronazos, encuentros, reflexiones, cuentos, conversaciones, medicina, poesía, audiovisuales, imágenes, locuras…un buen número de entidades empiezan a albergarse en este pequeño recoveco cibernético.
Como cada año, buscaremos una nueva imagen dado que renovarse es muestra de vitalidad; el deseo de cambio es reflejo de reflexión, de introspección. Y el día de hoy pasará, como tantas otras cosas, pero seguiremos despiertos en la búsqueda. También es buen momento para pediros nuevos consejos, ideas y críticas: siempre estaremos abiertos a vuestras nuevas aportaciones. ¡Poned de vosotros en Pensatiempos!
Sólo me resta dejar a un lado el plural empleado para poner mi subjetividad, que como autor me llena emplear. Mi único lucro es la felicidad y la ilusión de seguir buscando respuestas, la plenitud que siento al encontrar a unos pocos que continúan con vida. No dejaré de escribir aunque tantas veces me demore publicando, ni dejaré de pensar, ni de crear. Tal vez Pensatiempos deje de ser lo que es, pero nacerá transformado en alguna otra manifestación; pero Pensatiempos ya ha sido algo y sigue siéndolo. ¡Qué seguimos en pie! ¡Nos vemos en Pensatiempos!