Pensatiempos – J. L. Andreu Berzosa » 2007 » Noviembre
El sol me destapa las impurezas pero embellece cada punto y cada línea de mi cuerpo. Pero también manifiesta la absorción de la tinta del papel donde escribo, poesía, que es como una continuación de mí: yo ahí fuera, pero ahí fuera el yo de dentro. La línea azul celeste y recta acaba por ser curva, ancha y de azul oscuro, pero queda en cada rasgo de la palabra escrita algo de ayer, del momento anterior y, sobre todo, hay una gran parte de mí. El sol transforma un poro de la piel (simple poro en la oscuridad) en un gran pozo oscuro con abertura brillante. Y la piel es húmeda y no gris, y el vidrio es reflectante y no sólo un cenicero. Y me siento magnífico y grande por pararme ante el ruido, por sentarme a tomar un vasito de café. Hay quien necesita litros de alcohol, incluso peyote, y yo bebo la droga más potente todos los días, ahora, con este vasito. Y cada sorbo es volar por el cielo construido por mi propio pensamiento. Cada tres que pasan una piensa que soy engreído, chulo, creído, falso. Al menos tienen una idea de lo que soy, cierta o no. Se me va el sol y con él me voy yo hasta otro momento perfecto…
Tan fácil
como que no coagulas
como que diluyes y haces fácil.
Que no hablas de más
y lo que hablas es perfecto;
aportas, llenas, mejoras.
Tan fácil como que te deseo entera
y no sólo una parte
que se olvida.
Tan fácil
como que puedo estar
en todos sitios
y contigo al mismo tiempo.
Que estás en todos sitios
y en todos mis sitios.
Tan fácil como que cantamos
las mismas canciones
que nos miramos con complicidad
en los mismos párrafos,
que me quieres con el silencio
y no lo pintas en las paredes
porque juntos
en las paredes lo pintamos.
Tan sencillo como que fluimos
y nos agotamos al mismo tiempo
para descansar juntos
para juntos despertarnos
al día nuevo…
Al pedírmelo Yolanda, por motivos personales, reincidiremos en el tema de la Diabetes que tratamos en el último post. Nos centraremos en el diagnóstico, tipos, complicaciones y tratamiento de la diabetes. Intentaré ser sencillo y nos ahorraremos información demasiado médica. Pues, como dijimos, la Diabetes es una falta de producción de insulina desde las células beta del páncreas, que se ubica en la región abdominal superior izquierda, incluso llegando hasta la mitad del abdomen. Dicha carencia implica que la glucosa (ingerida desde los hidratos de carbono de la dieta) no se introduzca en las células y que éstas no puedan funcionar con normalidad. Así, la glucosa no se introduce en las células y viaja por la sangre en una cantidad anormalmente elevada. Este hecho da complicaciones. Las mencionaremos a nivel general sin entrar en procesos fisiológicos. Pues las complicaciones graves de una diabetes no controlada son: la nefropatía diabética (afectación del riñón), la neuropatía diabética (afectación nerviosa, del sensorio), la retinopatía diabética (desprendimiento de retina) y la macro y microangiopatía (daños vasculares: arteriales y venosos). Estas son las complicaciones más graves que, digamos, son a las que se tiende con una evolución larga de la enfermedad mal tratada. Las complicaciones o afectaciones tempranas, que podemos tener de manera aguda, con un desarrollo de pocos días, son la hipoglucemia, la hiperglucemia y la cetoacidosis diabética. La hipoglucemia es un síntoma casi diario en los diabéticos, aunque es prevenible en todos los casos. La hipoglucemia no es más que una disminución de la glucemia en sangre por: demasiada insulina, demasiado ejercicio físico o poca ingesta de hidratos de carbono (generalmente). Contrariamente tendremos la Hiperglucemia que es un nivel elevado de glucosa en sangre (más frecuente en los diabéticos) debido a: poca insulina, poco ejercicio físico o demasiada ingesta de hidratos de carbono en la dieta. De estos síntomas podemos descifrar una cosa: una diabetes controlada significa un equilibrio entre la dieta ingerida, la insulina inyectada y el ejercicio o gasto energético. La cetoacidosis diabética (complicación aguda pero también grave) es la evolución de una hiperglucemia continuada en el tiempo (días, semanas o meses), con compromiso de la función renal, que se traduce en una disminución del pH sanguíneo (y esto es bastante grave, hay que tratarlo hospitalariamente). Podríamos diagnosticar una diabetes con una simple hiperglucemia, pero rara vez se presenta la enfermedad con sólo este dato: normalmente ha habido desarrollo de cetoacidosis, con acidez sanguínea (pH disminuido -acidosis metabólica-), náuseas y vómitos, diuresis aumentada con polidipsia (mucha sed), polifagia (mucha hambre), pérdida de la consciencia, etc. No me gustan los números en la diabetes, pero por conveniencia se establecen valores, mediante analítica por glucómetros que usa el diabético en casa, de una hipoglucemia (valores inferiores a 80 mg/dl de sangre) y de una hiperglucemia (valores por encima de 200 mg/dl). Estos valores los pongo yo por mis conocimientos, pero otros podrían ser muy correctos también. Como hemos nombrado, el diabético utiliza glucómetros para analizarse diariamente la glucosa sanguínea. A partir de los resultados obtenidos, se debe aplicar una pauta u otra de insulina. Clasificamos la diabetes en dos tipos: TIPO I (gente joven, insulina-dependientes) y TIPO II (gente adulta, con obesidad generalmente, tratados con pastillas). En cuanto al tratamiento, ya lo hemos mencionado: La Insulina (en Diabetes Mellitus I) y pastillas (D.M. II). La insulina es el tratamiento por excelencia dado que es la hormona fisiológica que produce el cuerpo (los diabéticos carecen de ella, por eso se la inyectan, subcutáneamente). Las pastillas son preparados proteicos de insulina pero con carencia de algunos aminoácidos; digamos que es una insulina imperfecta. Además existen otros compuestos no insulínicos que tienen funciones sobre la glucosa (sobre su absorción y metabolismo). Esto es lo básico de la enfermedad. Más adelante volveremos a hacer algún otro inciso sobre esta enfermedad de gran prevalencia en España y mundialmente. Espero que os haya servido (ya me comentarás, Yolanda). Nos vemos en Pensatiempos…
Hoy, catorce de Noviembre de dos mil siete, se celebra el primer Día Internacional de la Diabetes establecido por la OMS. Pensatiempos se une al colectivo de dibéticos en su lucha diaria y mezcla su nombre dentro del grupo. Cabe decir que la mayor parte de escritos de Pensatiempos está realizada bajo el influjo del desequilibrio glucémico, dado que su autor es diabético y así lo confirma. Me siento orgulloso de ser diabético, si el adjetivo cabe con lógica bajo el sentimiento original. Alguien me dijo una vez que yo no era un enfermo, sino que simplemente tenía una carencia de insulina. Y así lo contemplo. La diabetes no es una enfermedad, sino una falta de producción de insulina desde el páncreas. La insulina es una hormona, un líquido sanguíneo, que se genera en los islotes de Langerhans, unos tubos del páncreas. En sus células beta se produce esta hormona que, en la sangre, se une a la glucosa (azúcar en la sangre) para llevarla hasta las células. La glucosa es la droga más extendida entre los humanos, para mi gusto, dado que dependemos de ella para movernos y vivir: desde pensar hasta para comer. La glucosa es la energía y la fuente de movimiento. Un cerebro sin glucosa dejaría de funcionar en minutos. Dependemos de la glucosa (de los hidratos de carbono, en su expresión más ínfima, que ingerimos en la dieta). Lo que le sucede al diabético es que está drogado de glucosa: hay un exceso de ella en sangre porque la insulina no se produce en el páncreas, por ello nos la tenemos que inyectar. El equilibrio y la salud la conseguimos con unos niveles adecuados de insulina inyectada junto a una alimentación y ejercicio correspondientes. Y entre los tres componentes establecemos dicho equilibrio. Espero haber dado una buena definición. Después hay mucha más información que omito para no hacer muy técnico y amplio el escrito. Pero si a alguien le interesa, que pregunte. ¡Buen Día Internacional de la Diabetes a todos los diabéticos! Pensatiempos también es diabética todos los días…
Tengo miedo
porque salgo a buscarte
y te encuentro;
Es más que imaginar:
es el nervio
de la realidad.
Tengo miedo
si descubres
todo lo que te digo
en silencio,
y no hay remedio
para callar
ni silencio
aún habiéndolo.
Tengo miedo
de encontrarme
abrazado a tu cuerpo
porque es demasiado grande
y yo muy pequeño
para abarcarlo.
Me pierdo
entre las líneas
de tus manos,
de tu pelo,
en el bello
de tus piernas.
Y me da miedo
tenerte sin tenerte
en la mente
porque te tengo tanto
que te tengo sin tenerte.
Tengo miedo
de tu mirada
porque sólo una basta
para descifrar
lo que siento.
Y si te acercas:
Huyo
Caliento
Miento
Me sereno
Me retengo
Sueño
Te deseo
En ti más pienso
Estallo si te acercas…

