Todo El Tiempo Que Queda
Tú llegaste el último, cuando mis esperanzas y mis fuerzas estaban mermadas por los intentos, por las vivencias, cuando mi cabeza estaba tan llena de palabras e imágenes que ya nada cabía. Llegaste tarde porque eres lento, porque no corrías en mi dirección, porque te has hecho diferente. Y sé que eres grande porque caminas lento, a tu gusto, a tu ritmo, sin seguir los pasos de nadie. Te marcas tus propios pasos, vuelves sobre ellos y sabes dónde has marcado cada huella. Somos diferentes en cuanto a eso. Sé que tú sufrirás más que yo, porque caminas con el sufrimiento pero sin cogerlo de la mano. Caminas al lado de mi sufrimiento y es hermoso saber que lo puedo compartir contigo. Y eres lo más grande y lo más profundo y no hace falta decírtelo, y te lo crees pero no te lo crees. Eres la revolución en el mundo, pero una revolución callada, pero una revolución necesaria. Y te doy mis halagos porque nadie lo hará porque todos pensamos pero no decimos, y porque no hay costumbre de alabar a la gente que lo merece y alabamos a meras estatuas de piedra. No creo en las estatuas, ni en los crucifijos, ni en las fotografías, ni en los periódicos, ni en los grandes premios y premiados, ni en los títulos, ni en los iconos, ni en las efigies, ni en las banderas, tan sólo creo en quien me acompaña, en lo tangible, en lo visible, en las meteduras de pata cuando se resuelven, en las risas, en los abrazos, en las miradas y todo eso sí que lo elevo al eslabón de mágico, de grandioso, de loable. Estás aquí, te veo, te siento, te admiro, llegas el último pero arrasando con todo lo que ya ha pasado. Lástima haber perdido todo ese tiempo pero increíble por todo el tiempo que queda…
octubre 19th, 2007 at 15:37
Que bonito, me encanta.La verdad nose que decir, lo único que se me ocurre decir es que a partir de ahora voy a entrar mas veces en esta página porque tus escritos me llegan muy adentro.
Gracias por escribir así y compartirlo con todo el mundo.
Un beso muy fuerte:
Yolanda
octubre 19th, 2007 at 19:42
De nada Yolanda. Supongo que la grandeza de un escrito no reside en la elocuencia de las cosas que dices, sino en el poder compartirlo y que la gente lo entienda, lo piense y que le guste…Bueno, pues nos vemos en Pensatiempos, muchos besos!