Adicción Y Deshabituación_Manual Del Asesino

Me sorprendo buscando una mirada cómplice. El tiempo pasa y pasa, y sigo sentado en el mismo lugar, esperando la descarga, sorprendido por una necesidad que nunca habría afirmado tener. Ahora me levanto y dejo la libreta y el bolígrafo como olvidados. Sigo pensando en la extraña necesidad que me he impuesto, día a día. En eso consiste establecer una virtud o un defecto: en habituarse, en la repetición de las vivencias, unas tras otras. Del mismo modo uno llega a ser poeta, cuando día a día se sienta ante unos papeles en blanco y se esfuerza para sacar de sí; del mismo modo uno se convierte en delincuente, cuando día a día te sientas ante el arma y la tocas y aprietas su gatillo. Ahora me levanto y busco una mirada cómplice. Pienso en que podía haber llegado a ser alguien si mis vivencias repetidas hubieran sido sentarme ante un libro, ante un buen atlas de anatomía o una calculadora. Pero los objetos tienen un brillo u otro, por eso decidí cambiar unos objetos por un arma, eso es lo que creo, pero a fin de cuentas esos objetos me han vencido.
Me levanto y miro alrededor. Evidentemente que nadie me va a devolver su mirada, porque nadie está pensando en lo mismo que yo, porque pensar en eso es cuestión de unos pocos, de muy pocos. Lo siento y me siento asesino, degradado, pero supongo que ya es demasiado tarde y me convenzo de que lo que hago puede ser normal. Me convenzo desviando mi actitud, mi espera, hacia otros sitios. Pido otro café, enciendo la radio, doy un paseo sin importar dónde, escribo, escribo. Pero en el fondo todos se dan cuenta que estoy perdido, que guardo algo malo entre las manos; no se equivocan. He caído en mi propia trampa.
Soy un obseso por mi propia culpa, porque he sido yo quien ha repetido una y otra vez el mismo acto negativo. Podría desmarcar ese aprendizaje, pero es lo difícil de la adicción: deshabituarse. Y día a día voy sumando adicciones y no las resto. Ya son muchas las cargas y pocas las descargas. En el fondo existe una voz que me aprieta la garganta, que me dice que mañana volveré a esta sala fría a buscar mi objeto, mi droga. Mañana seguiré sin avanzar y parado…

About José Luis Andreu Berzosa

Soy una página en blanco, soy un bolígrafo, soy las ganas de vivir y de seguir soñando, soy poco, soy nada, soy infinito
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