Reflexión
He podido vivir con los ojos totalmente cerrados, temiendo lo que me envolvía, pero listo, agazapado en la esquina en sombra, aletargado que no muerto. Salgo desde mi escondite tras haber contemplado a los poderosos y, sin serlo, me transformo en uno de ellos. Esta es mi táctica desde pequeño, una más, que no la mejor, pero la mía: descubierta y reconocida. Y feliz. Soy feliz con lo más mínimo. Y sufro en mi silencio y muy pocas personas han roto mi silencio porque hay mucho ruido en la vida de cada uno como para preocuparse del ruido silencioso de los demás. Cobro fuerzas como el vampiro dormido que vuelve a beber sangre después de muchos años durmiendo. Si esto fuera eterno no cabría el problema, pero como no es así, he perdido demasiado tiempo, que tal vez pueda recuperar de algún modo.
Tal vez me he equivocado al elegir, pero me iba a equivocar en cualquier caso: era el momento de equivocarme, esta es la sensación. Queda seguir caminando sin mirar atrás porque al mirar atrás tropiezo con lo que viene delante y el lobo me devora si estoy en el suelo. Y eso todos lo sabían y nadie me lo había dicho, porque nadie saldrá de su ruido para sacarme del mío, porque nadie lo ha hecho. Tengo el tiempo necesario y el pensamiento correcto, no debería desperdiciarlos porque mañana vendrá el nuevo mundo en el que deba volver a parar, en el que volveré a verme envuelto de pesadillas y demonios…
julio 20th, 2007 at 21:11
Hay momentos en que hay q salir y seguir adelante. En ocasiones es complicado escalar (y mas en un pozo). Seguimos en pie, en la lucha y muchos cafes y ceniceros que llenar.
Desde este pequeño espacio transmito mis pocas fuerzas para continuar el camino juntos, pero separados.
Salud amic!
julio 20th, 2007 at 22:19
Gracias Bunbu! Tienes toda la razón: hay ascensos demasiado complicados, que no imposibles. Recuerdo aquello de Nacho Vegas: que dura ya ocho años y medio. Pienso mucho en esa frase, la he hecho mía aunque quizás sacada de contexto. Supongo que cualquier solucióa está en encontrar esa salida pequeña dentro del laberinto. Pero se encuentra. Muchos cafés, muchos ceniceros: en tan simple espacio tanto comprendido. Nos vemos enseguida!
julio 23rd, 2007 at 1:40
Hola J.L.: sigo siendo una fiel lectora de todo cuanto expresas en este blog, y a veces yo también quisiera decirte algunas cosas, por ejemplo cuándo aparecerá un J.L. pleótrico,lleno de vitalidad y energía, optimista y alegre, que pueda desbancar a ese J.L. nostálgico, triste a veces y sufridor.
Me duele pensar que siendo tan joven puedas a veces lamentarte por la existencia de ese silencio, vacío, desamor, etc. Me gustaría poder transmitirte ciertas dosis de mi optimismo e ilusión.En fin, creo que no debería dar consejos cuando no me los piden,pero ojalá encuentres lo que buscas, quizás si expresaras lo que deseas de verdad sería más fácil “olvidar”.
Eres un tipo muy grande y genial. Gracias
julio 23rd, 2007 at 1:54
Gracias a ti Lucía, te echaba de menos. Bueno, es cuestión de momentos. En estos momentos(y desde hace unos años) las vivencias negativas han desbancado las positivas. Es difícil poner al mal tiempo buena cara. Lo intento. Quizás en Pensatiempos no queden impresas mis 24 horas de cada día, sino que más bien quedan impresas mi indecisiones, problemas, pensamientos, como un poco de mis sueños, deseos, gustos, etc. Considero que el J.L. pletórico ha salido muchas veces, pero resulta que estos últimos escritos son más tristes. Aunque tampoco. En este último el significado es claro: Por fin salimos…pero queda mucho. Supongo que no sé disfrutar de mis victorias, sino que enseguida me viene el pensamiento de “Mañana es una nueva afrenta”. Quien deba saber lo que deseo de verdad lo sabrá, aún así creo que soy demasiado sincero en Pensatiempos. Mucho más y poco más. Besos, nos vemos en Pensatiempos!