Carta Bajita

¡Hola bajita! ¿Cómo te encuentras? Te escribo porque ya no vienes a visitarme, porque hace tiempo que no te veo. Supongo que parte de la culpa es mía, por no decir de mí, por no dar señales de vida. Tal vez sea esta idea de no querer molestar, de querer ser autosuficiente, del amor al aislamiento al que creo que me han destinado. Pero tal vez sea esta idea un mecanismo de defensa para no escribirte que me olvido de ti algunos días. Pero también es cierto que me acuerdo de ti muchos otros días, que por eso te escribo, para decírtelo. ¡Qué complicados e intrincados son los pensamientos y las palabras! Pero a fin de cuentas, me gustaría decirte la verdad y, además, lucho por encontrar la verdad, la mía propia, porque la verdad de los demás empiezo a destinarla al olvido, sin dejar de pensar en ella. Buscando la verdad de los demás he olvidado la mía. Pero me he dado cuenta y quiero centrarme en mi verdad hasta el día que pueda buscar otra verdad junto a una persona que me quiera sin rencores, ni miedos, ni prisiones. Como ves he cambiado poco pero he crecido mucho.
He tenido que hacer este punto y a parte. Esto significa que quiero pensar lo que te digo, porque es importante para mí. El simple hecho de escribirte ya significa que eres importante para mí, y lo que te digo también. Nos hemos distanciado sentimentalmente porque creo que te has hecho una persona más fría, en el sentido que piensas que no le importas realmente a nadie. Creo que eso no puede ser así, porque, sin acordarme de ti todos los días, te tengo muy dentro de mí, tanto hasta poder decirte que tú eres yo. Mis palabras, mis represiones positivas, mis esfuerzos, mis ganas, mi coraje son tuyos porque nadie mejor que tú me los ha enseñado, y los defiendo y los adoro. Y me gustan y estoy contento de tenerlos.
Perdona por no llamarte más a menudo, por no querer darte más. Sabes que me gusta dar de mí lo más positivo, lo que más llena, y últimamente todo eso no ha existido en mi vida, todo lo contrario. He fallado, he vuelto a fallar, pero de los errores se aprende. Espero que llegue el día en el que obtenga mi recompensa que será cuando te llame, cuando intente verte, para darte algo bueno de mí y no ahora que parece ser que es mi mal momento. Es egoísta actuar así, pero soy así. Aunque si te das cuenta, te escribo con un tono más bien triste; sólo es un anzuelo que te lanzo para decirte que sigues a mi lado aunque estemos lejos. Simplemente un beso, un hasta luego…

2 Respuestas to “Carta Bajita”

  1. Carmen

    CHATO:

    Te visito casi todos los días, solo que mi horario y trabajo han cambiado y tengo menos tiempo, pero me iré organizando.
    En muchas cosas eres autosuficiente, en otras y es natural por ahora no lo eres pero llegara. Yo tengo mucha confianza en ti.
    Toda la vida nos pasamos haciéndonos preguntas y buscando respuestas y … que no son fáciles de encontrar. Muy necesario buscar nuestra verdad para darle sentido a nuestra vida.
    Desde siempre he querido inculcaros, esfuerzo, y trabajo. Nada se consigue sin trabajo.
    La carrera que has elegido es difícil y debes de centrarte solo en ella. El tiempo pasa inexorablemente y no podemos pararlo, después lo que hagas o a lo que dediques será lo que tu quieras.
    La vida esta llena de dificultades pero tenemos que ser valientes y saltar todos lo obstáculos que nos salgan al paso, solo los que confían el ellos mismos y ponen ganas lo consiguen. La vida es una verdadera competición y tu puedes llegar preparado o no, llegaran quien mejor preparado lo estén. La palabra clave TRABAJO.
    Las equivocaciones son como fuentes de sabiduría, nos hacen aprender y madurar.
    Yo seguiré siempre a tu lado.
    Besos de la bajita … de la casa

  2. José Luis Andreu Berzosa

    Gracias madre por dedicarme unas palabras de respuesta. Sé los horarios y las ocupaciones que tienes. No hay ningún problema si no puedes leer estas cosas que voy subiendo a Pensatiempos. En cuanto a lo que escribí de la verdad, la controversia que escribo viene de una frase antigua que dice: “Tú verdad No, la Verdad. Vamos juntos a buscarla, la tuya guárdatela”. Es decir, hay que buscar la verdad de todos y no la verdad individual. Estoy de acuerdo en que el trabajo es la clave para muchas actuaciones. Sigo recordándolo y sigo comentándolo en muchas de mis conversaciones. NOs vemos pronto, un beso grande!!!

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