Pensatiempos por estas fechas cumple un año y medio de resistencia, de vida, de camino. Tengo una inquietud sobre nuestro rincón y es esta manera nueva de exponer ideas y pensamientos más basada en la imagen. Cuando nació este espacio lo hizo explícitamente dedicado a las palabras y sólo mediante ellas conseguía llegar a los conceptos. Pau, un amigo, me propuso, debido a una división original de mis proyectos en cuatro o cinco blogs, reunir ideas y formas de expresión en uno mismo: Pensatiempos. La idea era buena desde muchos puntos de vista (más vale pájaro en mano que ciento volando: es más fácil controlar uno que dos). No sé si me he excedido en la imagen y he dejado de lado el escrito (pienso ahora en un comentario de Bunbury: ¿y qué es de la poesía que escribías?). La poesía sigue, pero en este espacio cambian las formas. Espero algún comentario al respecto, si a alguien le apetece opinar.
Debería hacer un breve conciso sobre esta inquietud. Esta nueva versión de Pensatiempos, mostrando ideas de una manera más gráfica, no dejas de ser más que una evolución propia, interior, del autor. También hubo cambio por algunas propuestas y críticas constructivas. Acerca de las estadísticas, que siempre me gusta anotar, porque los números son muy gráficos para reflejar una evolución, quisiera decir que somos una gran familia de veintiuna personas; que en los últimos seis meses ha habido dos mil quinientas descargas de esta página y que, por empeño del autor y por esfuerzo y empatía de los componentes, hay dos cientos treinta escritos con quinientos sesenta comentarios. Poco más. ¡Seguimos en pie! Nos vemos en Pensatiempos…