Pensatiempos – J. L. Andreu Berzosa » 2007 » Mayo
No hay mejor trabajo que el trabajo compartido, que el día a día vivido al lado de las personas a las que quieres. Aún siendo consciente de ello, comparto poco y doy poco de mí y me aíslo presa de un pánico. Aún así, lo poco que comparto procuro hacerlo con todo mi cariño, exigiéndome dar lo mejor de mí y exigiendo, por orgullo, recibir lo mismo pero sé que un poco menos. Aún así recibo más de lo que pienso y me lo demuestra Bucles De Incertidumbre. La rutina es entrar en un bucle que se repite una y otra vez sin dar paso a nada nuevo, por eso este proyecto no es una rutina, más bien su destrucción, además que supone una mecha nueva encendida para la creación compartida. Junto con Carlos Agustí, director de este proyecto, hemos hecho estallar ese bucle odioso para caminar sobre la línea recta que resulta de cortarlo. Además, Bucles De Incertidumbre, es la comprobación que pequeños esfuerzos aislados dan un gran fruto. Este video es amistad, pasión, guerra, contradicción, lucha, esperanza, sueño, un Viaje Otoñal y un Pensatiempos. Este video es un inicio, un deseo, un tiempo cumplido y otro por cumplir. Se rompen los cánones para dar paso a una verdad hermosa, cambiante y diferente. Pequeñas cosas para grandes cosas…Espero que os guste…
Hasta ahora había pensado que discutir (pelear verbalmente) era malo o sólo negativo. Debo retractarme porque he encontrado un nuevo sentido: discutir desde el sentimiento hace que la gente se descubra, es poder conocer al otro y a nosotros mismos. Además discutir muestra que los que discuten quieren conocerse y expresarse. Por tanto, cuando he discutido desde el sentimiento con alguien, lo he hecho para darme a conocer y para conocer lo que piensa el otro. En el peor de los casos, cuando la otra persona me ha sido totalmente indiferente, he guardado silencio, he ignorado, he dejado pasar de largo. ¿Cómo muestras tú tu indiferencia? ¿Qué significan para ti las discusiones? ¿Son buenas o malas?
Os presento este audiovisual que compone el cincuenta por ciento de la memoria crítica que presenté en la Facultad de Letras de Tarragona. Es un video simple con las conferencias a las que asistí en este cursillo dedicado a la cultura (y que ya expuse previamente en Pensatiempos). Espero que os guste:
“Hoy, jueves veinticuatro de mayo de dos mil siete, nació hace veintitrés años José Luis Andreu Berzosa”.En una temporada extraña, de sueños y vigilias alargadas más de lo normal, se mezcla este día que hace cuenta para mí: veintitrés. Hace unos días conocí a una persona que me dijo que todavía era joven, que me quedaba mucho por delante, y me alargó la vida. Me había sentido fuera de lugar y tiempo, pero he vuelto a centrarme un poco.
Para hoy, ya que siempre me rayo y filosofo, supuestamente, más de la cuenta, me he propuesto hacer algo sencillo y acercarme virtualmente a los que quiero y tengo más lejos (que son muchas personas). Me gustaría hacer una cena virtual para celebrar este día.
Tras revisar el menú del bar El Sueño, me permitiréis que elija: calamares con un poco de mayonesa, pulpo a la plancha con su salsita, albóndigas con queso por dentro, lomo a trozos con queso roquefort, patatas bravas y pan. Para beber voy a pedir Lambrusco rosado, dos botellas, porque corre rápido. Siempre podemos añadir alguna cosa de comer más al final, como entrecot y emperador.
Cuando llegue el momento del café, cada uno que elija su brebaje preferido. Yo voy a cambiar: me pediré un cremaet de café, con dos granos de café natural, cáscara de limón, con dos hielos y un chorrito de ron. Cuando toque elegir copas y puro, a mi me gustaría gintonic, pero sé que están apetecibles un buen rusó blanco o un habana siete años. No estaría de más un frangélico con el café, un Marie Brizard o algún otro. Podemos frikear con un purito Vega Fina sabor vainilla, aunque un buen Amsterdamer es insustituible y siempre estará presente.
Para dejarnos de separaciones y de algún mal rollo, después de cenar he alquilado una sala de música con habitaciones, con ambientación árabe. De fondo nos pondrán un poco de blues y Fito para cuando entremos. Sin darnos cuenta nos pondrán Rock & Roll de todas las épocas, no faltará nadie. Para fumar argilas son sabor a cereza he pedido Bob Marley y música ambiental, que se enlace con ska y un poco de tecno U2 y Chemical Brothers. Cuando los ojos se abren a descubrir sonará Sepultura, Rammstein, Skunk D.F…Descansaremos en los sofás, y quien quiera en su habitación de lujo, con un poco de Quique González. ¡Feliz cumple! ¡A disfrutar!
El diablo se vistió de mujer y salió a la calle. Me encontró en un bar, mientras escribía y tomaba café. Como el escrito era más importante que él, lo miré de soslayo sólo un segundo, para descansar la vista. Le dolió mi ignorancia hacia él, pero se aprovechó de mis ignorantes ganas de conocimiento. Se acercó y me envenenó.
Orgulloso por mi resistencia a la alucinación del veneno, acabé cayendo en mi propia trampa. Caí al suelo como mi orgullo, el cual me cuesta recuperar. Después de dos años durmiendo vino Marina, la vieja dueña de la pensión, con una vela encendida. ¡Todavía estás despierto! Yo tampoco puedo dormir. Por cierto, me gusta lo que escribes.
La luz de una vela quemó lo translúcido de la imagen cuando la observas tras los párpados. Menos mal. Abrí más los ojos desde que Marina vino a hablar conmigo al cuarto. Eres joven, me dijo, no desperdicies el tiempo que vives pensando en que serás viejo, porque mientras lo piensas tu tiempo de ser joven está pasando.
Miré a mi alrededor. El cuarto donde dormía estaba lleno de mis pinturas: diablos amenazantes con cara de odio. Desde que me enamoré de él no había hecho más que buscarle otro rostro y otra mirada. Pero los colores no mienten y yo estoy aprendiendo a no mentirme. Así, nacieron algunos escritos nuevos que restaban la atrocidad a los dibujos.
Cuando conseguí un nuevo rostro, al amor rebosaba por todos mis poros. Cuando empecé a sentirme mejor vino el diablo a visitarme. Que se iba, que me dejaba porque era yo el diablo, que quemaban mis palabras.
Que la potencia está en la superación personal, en la victoria más mínima. Y así, con el diablo dentro de mi cambiado de rostro, camino lento desempedrando el camino. Cuando estalla el diablo antiguo por alguna parte de mi cuerpo debo parar y perder el tiempo, para empezar después, con más fuerza, otra vez, a desempedrar el camino…


