Pensatiempos – J. L. Andreu Berzosa » 2007 » Enero
La imagen, como llamamos a nuestro aspecto exterior, es una muestra de nuestro interior, pero es también un reflejo de lo que nos rodea. Se pone de manifiesto la personalidad (como la capacidad de no seguir la corriente) junto a nuestra debilidad frente a las opiniones de los demás.? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ?
Si Pensatiempos ha cambiado de imagen física no ha sido por una decisión única de José Luis, sino que dependió también de la idea de Krizio, quien propuso el cambio. Quizás no había pensado yo el cambio, por miedo a la reacción de los lectores, sino que me lo planteé cuando Krizio me lo propuso. Me pareció una buen riesgo.? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ?
Del mismo modo cambiamos externa e internamente a partir de lo que nos dicen y proponen. Tampoco había pensado volver a dejarme la barba hasta que MariCarmen, mi madre, me dijo que le gustaba (por cierto, raro; a ella no le gustan los pelos largos). Voy a dejarme crecer la barba.? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ?
Hace seis o siete años decidí dejarme el pelo largo por muchas razones, algunas desconocidas; hoy vuelvo a intentarlo, por razones conocidas y desconocidas. Quizás los cambios externos estén ligados íntimamente a los cambios internos. Por lo menos, en mi caso, dado que vivo en continuo cambio, actualmente, continuamente cambio por fuera.? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ?
Encuentro esas similitudes, esas explicaciones a mis cambios externos. ¿Por qué cambias tú por fuera? ¿Te gusta tu exterior? ¿Y tu interior? ¿Van a la par unos cambios y otros en ti? ?
Cuando ceden mis mecanismos de recompensa (aquellas cosas que me digo para subsanar rápidamente mis penas interiores), cuando ceden es cuando me encuentro enfermo. Si normalmente estoy enfermo pero me quiero olvidar, en ese instante me siento enfermo de verdad, porque te veo dentro de todos los coches de todos ellos, sonriendo, ausente como siempre. Me doy cuenta que estoy enfermo porque pienso eso, y me da vergüenza decirlo. Pero es que estás como primera imagen en el carro de mis imágenes mentales, y cuando descubro una nueva la cual comparo al resto para saber si es nueva o no, la primera de referencia eres tú, o más bien lo que tú representas para mí. Pero lo que pienso de ti no es lo que eres, sino una ficción, el motivo de mi búsqueda, pero no tú. Sólo eres la imagen de mi deseo y no el motivo de mi deseo. Cuando pienso eso me doy cuenta que estoy enfermo. Es entonces cuando sé que mis mecanismos de defensa han cedido. Pero he aprendido que, sin prisa, con la estrategia ideal para mi enfermedad, puedo superar ese mal, ese dolor, y pronto, vestido de palabras e ideas apelmazadas en mi cabeza, viene un mecanismo de recompensa que me dice: ¡No te mientas! ¡Eres un lobo para ti mismo! ¡La realidad es real, despierta! ¡No es ella, sino una imagen de lo que buscas! ¡No es a ella a quien buscas!
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(A mi fiel amiga: la Poesía)
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Apareces cuando me quedo solo.
Vas cuando no quiero ir
para traer.
No me abandonas, me perdonas
por amar la soledad,
por querer compartirla
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? Disuelves mis ansias
con una droga pensativa
pero natural y no dañina.
No enloqueces, esperas,
y más de doce horas.
No envidias, respetas
y aprendes.
Me dejas vagar libre
sin prisiones, sin límites,
con pensamiento abierto,
despierto…eres sueño despierto.
Diluyes mis ideas
cuando coagulan por mis miedos.
Respetas, esperas,
aprendes y enseñas.
No me juzgas
ninguna de las miradas,
comprendes, entiendes,
viajas más allá de ellas,
me permites hacerlo,
lo haces conmigo.
Me recoges, me alzas, me refuerzas.
Hablas con el silencio,
me llevas al silencio,
dices con la boca cerrada,
me elevan tus palabras
del suelo donde me confino.
Me vences, vencemos
¡Hola!, ¿cómo te encuentras? Como ves sigo hablando solo. Las exclamaciones del Hola del principio se quedan cortas para expresar mi estado de ánimo, pero como me conoces sabes que mi Hola ha sido con entusiasmo pero no con felicidad (¿ha cambiado algo la visión?). ¿Cómo va tu búsqueda? Como ves sigo hablando solo. La mía sigue igual de larga, de compleja, de llena. Creo que no tiene fin. ¿Alguna vez me planteé que acabara? Me he dado cuenta de muchas cosas, por ejemplo que más vale hacerse entender que entenderlo todo; como sabes, entender para mí es un valor. Qué tontería, pero quería decírtelo: ¡Qué bien huele el café! Ahora aprecio lo que decía María de mí: el volar de una mosca, el sol por la mañana, el olor de café… Las pequeñas cosas, la poesía. Es bonito lo que me decía pero mejor aún: es verdad. ¿Qué has aprendido estos últimos tiempos? Espero que no te hayan dado muchos golpes porque aprender a base de palos es sólo una manera de decirlo. Ah!, no pongas la otra mejilla porque si no te darán dos veces, y en cuestión de golpes es mejor sólo uno. Yo estoy aprendiendo del pasado, de cuando era niño, porque me han recomendado que para ser mejor debo ser como entonces. Es extraño que todavía hoy me digan que soy niño e inmaduro pues, si viajo al pasado: ¿no seré más niño todavía? Supongo que tendré que mezclar tiempos: el pasado con mi presente para mejorar mi futuro, esa es la gran grandeza del hombre: poder proyectarse…
Pensatiempos, en estas fechas de celebración, celebra su primer año de andadura. Pensatiempos sigue diciendo desde el silencio. No celebraremos misas para atemorizar a nadie, ni pediremos dinero a cambio de lecturas forzadas, ni estableceremos días de precepto. Seguimos amando el pensamiento, la reflexión silenciosa, la victoria personal.
Desde el silencio han nacido 181 escritos y 449 comentarios. Familia, grupo, colectivo o sin ningún nombre somos 20 personas que algún día quisieron sentirse pensatiempistas. Gracias por seguir en pie quien así se sienta.
José Luis sigue escribiendo y gastando tiempo para pensar y divagar (permítanme la locura fuera del tiempo y la moda). Poco más. Pensatiempos cumple 1 año…

