Pensatiempos – J. L. Andreu Berzosa » 2006 » Diciembre
(Encontrado en una iglesia de Madrid)?
Ahora, que los acontecimientos se precipitan,?
que tenemos alturas para saltar desde ellas,?
ahora, que morimos por nuestros errores,?
ahora es el momento de cambiar y ser felices.?
Ahora, que sabemos que la felicidad es el silencio de casa,?
que nos empeñamos de por vida por un hogar,?
ahora, que necesitamos pensar por necesidad,?
ahora es el momento de cambiar y ser felices.?
Ahora, que hemos ejecutado a brujas, curas y médicos,?
que cuestionamos si dios es verdadero,?
ahora, que creemos más en talismanes y amuletos,?
ahora es el momento de cambiar y ser felices.?
Ahora, que nos damos cuenta de nuestras adicciones,?
que sabemos que la marihuana es natural y no un veneno,?
ahora que creemos más en lo que existe y en lo real,?
ahora es momento de pensar y creer en nosotros mismos.?
Ahora, que no tenemos miedo en poner nombres,?
de abrir la mente para entender y ser entendidos,?
ahora, que podemos llorar y cobrar por ello,?
ahora es el momento de reír y salir venciendo.?
Ahora, que destapamos lo oculto para saber,?
que cada uno tiene su lugar definido,?
que cada uno tiene lo que persigue,?
ahora, es momento de trabajar por un infinito.?
Ahora, que las guerras quedan lejos porque nadie las entiende,?
que nos reunimos para darnos calor porque destrozamos el planeta,?
ahora, es momento de sentarnos a pensar hacia dónde vamos.?
Ahora, que sabemos que somos únicos y grandes,?
que no tenemos miedo del tiempo que viene,?
ahora, que las atrocidades se extinguen porque se hacen costumbre,?
ahora es momento de cambiar y ser felices?
Salí corriendo?
hacia la montaña,?
hasta tragármela…?
Las zarzas me rompían?
las piernas en hileras,?
tiras de piel,?
y el rostro ya no era?
el mismo rostro.?
Me perseguía,?
me acechaba caníbal,?
me atravesaba el corazón?
como una lanza,?
como la espina del árbol?
que me atravesaba?
el corazón.?
Me seguía, caer me hacía,?
sangre en las manos?
ya sin líneas?
ya sin arterias?
ya sin vida.?
Cuando murió mi cuerpo?
seguí corriendo?
con lo que me quedaba:?
el pensamiento;?
me tragaba la montaña.?
La desazón, el desconcierto,?
el miedo, el dolor?
corrían más que mi razón.?
Atrapó la tristeza?
mi razón y seguí corriendo?
con lo que me quedaba:?
la locura;?
Destrozaste mis ojos,?
mi nombre, mi apellido,?
atrapaste mi cuerpo?
pero no alcanzarás nunca,?
tristeza, jamás, atrapar?
a mi dios interior
Fugaz, inoportuno por la sorpresa, por no poder contenerla, pero tan agradable y deseado. Rompe los esquemas, dobla la lógica por detrás para distraerla. Es tan simple como un abrazo rodeándote la espalda con un solo brazo, tan triste como una voz que grita gracias, con sinceridad, de la que hoy falta o escasea, pero una voz que no se escucha. Con la torpeza de mis palabras, la dispersión de una cabeza que seguro no llegará a nada por querer algo tan grande, tan indecible, inenarrable, con la humanidad de los fríos dedos congelados que corrigen cada letra que teclean. Así, del mismo modo, tan humano, tan sencillo, tan realidad llevada al cine y al teatro, hecha poesía y libro, tan realidad sacada de la realidad…tan absurdo como un texto que te envuelve y más bien dice poco, carente de sentido, con el propio sentido genuino personal, tan personal es el amor, que, buscado por todos, ninguno encuentra el mismo en dos personas ni en dos cosas ni en dos palabras ni en dos ideas. El amor, dios, fe, rutina, lejanía, belleza, poesía, mentira y realidad, todas las cosas, todo el cosmos, todo el vacío en el interior de un hombre, vacío que se llena, que se vacía tan pronto cuando llegas a casa, y te sientas y fumas. Que se llena tan pronto cuando piensas en un simple abrazo con un solo brazo por detrás de la espalda
Porque la única manera?
de saborear el tiempo?
que no tengo?
y de realizar las cosas?
que no puedo?
es escribiendo.?
Porque intento vivir y soñar?
y dar lo mejor de mí?
y fundirme contigo?
pero no debo?
porque dicen que no es bueno.?
Y así te beso y te deseo?
y te abrazo y te sueño?
y te amo y te quiero,?
porque así no hay errores,?
sólo la ficción del hecho:?
hacerlo escribiendo.?
¡Hola!, ¿cómo estás? ¡Cuánto tiempo! Ya no sé si hace unos días o unos años desde que nos comunicamos. Últimamente me cuesta pensar con geometría, pero sigo pensando. Como ves las cosas no cambian tanto. Yo estoy triste y muchas cosas más. Me estoy haciendo mayor porque ahora reconozco lo que me pasa, acepto las cosas como son porque las cosas no son de infinitas maneras. O igual me estoy haciendo cada vez más pequeño, ya no lo sé. Pero da igual porque sigo siendo. ¡Se puede ser de tantas maneras! Recuerdo cuando imperaba la razón en mí. Hace poco reinaba el sentimiento y ahora que quiero que vuelva la razón me cuesta dominarla. ¡Qué tonta se pone! Acabará volviendo, siempre es bueno volver a casa, como me dices. ¿Dónde estás tú? ¿Has encontrado trabajo? No puedo imaginarme nada, también para no equivocarme después, aunque sé que estarás donde quieres, donde te gusta, donde elijes. También lo he hecho yo así, pero como sabes voy lento. En estos últimos tiempos me han preguntado mucho, no he hecho más que hablar de mí y estoy algo cansado aunque acostumbrado. ¿Sigues todavía en silencio? Te entiendo. No es fácil expresarse, ni hay mucha gente que sepa escuchar, ni esas cosas, pero yo he perdido el miedo. A fin de cuentas se trata de romper el silencio, destrozar muros invisibles, luchar, vivir y esas cosas.? Tengo demasiado que contarte pero poco espacio y no puedo ni usar las manos, ni la boca, ni los ojos, de todos modos supongo que tampoco los necesitamos: cuando no hay cercanía para eso pensamos y soñamos. Y estuve en Barcelona, ¿la recuerdas?, tampoco hace tanto. ¡Qué bonita es! ¡Qué única es! Y hoy sigo estando y supongo que mañana también. Y espero que suceda lo mismo con Canadá, Roma, Méjico o el cielo. Pero también estoy en casa, escribiéndote una carta pero contigo al mismo tiempo. He vuelto a casa para seguir pensando…

