Pensatiempos – J. L. Andreu Berzosa » 2006 » Noviembre
Superados los muros?
de la contención,?
divisores y limitadores,?
se abre la voz?
de la Inconsciencia.?
Como los de Nicosia:?
muros de separación?
pero sin dimensión.?
Detrás de ellos?
una realidad irreal?
para nuestra realidad,?
pero una verdad.?
Detrás de ellos?
mis compañeros,?
mis Maestros?
De La Locura.?
Pero quien estuvo delante?
conoció esa parte?
y nunca es tarde?
para volver a casa.?
Hay veces?
que el mundo exótico?
es más especial y cómodo,?
más potente y lleno?
y volver a casa resulta?
triste y caótico,?
cruel, trágico y monótono.?
Almas blancas. Armas blancas. Encuentro una dicotomía: que muera uno para que se salven cien, o morir por salvar a uno…Hipersensibilidad es un arma blanca, es una fortaleza aislada, es un rubí sin precio y sin comprador. Hipersensibilidad es destino, destino es arrinconamiento, muerte, olvido. Las potencias descontroladas no tienen valor porque no pueden entenderse, focalizarse, utilizarse. La hipersensibilidad es una potencia descontrolada, como el sentimiento que no se entiende, ni se escribe, ni se ofrece. Cielo e infierno son esquinas separadas del centro perfecto; sensibilidad es centro, pero hipersensibilidad está demasiado lejos. Con hipersensibilidad no hay dolor maestro (hay dolor continuo), ni barreras seleccionadas, ni límites personales protectores, ni protección, ni orgullo, ni persona. Cuando se llora por todo no se ha llorado por nada. De nuevo: falta de elecciones…
Cuchillo de doble filo.?
La mirada?
en el borde del espejo.?
¿Me lo creo o no me lo creo??
Sangre de plástico,?
rincones oscuros,?
mentiras, miedos, bromuros?
Veneno?
Contratos escritos?
firmados por dios?
por la mujer soñados?
por el hombre fingidos.?
¿Con qué firmo yo??
¿Con un bolígrafo? ¿Con el corazón??
Debajo de la almohada?
en esa gran noche?
de mentiras?
encuentro un cuchillo?
de doble filo.?
¿Será el mío? ¿Será el tuyo??
Mas bien no firmo?
y seguiré creyendo?
en el onanismo.?
Hemos escuchado muchas veces: La vida puede ser fácil o muy difícil, depende de cómo la queramos mirar. De todos los que opinamos soy de los que piensan que la vida es difícil porque la realidad es muy amplia. Lo complicado es vivir fácilmente después de conocer la dificultad.
? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ¿Por qué nace este escrito? Había en la clase de primero de EGB una lista con tantas cruces como libros había leído cada alumno. Destacaba un alumno: mi compañero Javier; todos los demás teníamos dos, una o ninguna cruces. Hace unas semanas me dijo mi madre: si no te hubiéramos dicho que tenías pocas cruces no hubieras empezado a leer. De hecho empecé a leer más libros en esos momentos.
? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? Me pregunto por qué empecé a leer: ¿Por aquellas cruces? ¿Por sentirme inferior? ¿Por no verme el último? ¿Para sentirme superior? Fue un logro personal, nunca he competido. No sé si leí más que Javier o menos, eso no es importante para mí. ¿Satisfacía así a mis padres? Supongo que no porque no recuerdo hablar mucho más de aquellas cruces, aún sabiendo que había logrado ser de los mejores. Me importa poco saber si soy mejor o peor que los demás, sólo me importa saber si he mejorado o no.
? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? Dejando mi experiencia personal de lado, a partir de la cual escribo esta reflexión, quiero despertar la conciencia hacia aquellas cosas que siempre están ahí pero que no vemos. No puedo detallar mucho, así que de modo general digo: reflexiona sobre tus actos y los de los demás. ¿Cómo te sientes actuando? ¿Cómo se sienten los demás viéndote actuar? ¿Dominas tu expresión? ¿Te domina ella? ¿Consigues lo que te propones? Es importante saber observar. Detente a mirar al resto. ¿Cómo actúan? ¿Qué sientes al verlos actuar? Es importante evaluarse con objetividad, aceptar los errores para mejorarlos, pedir perdón. Para mí un acto bien hecho son dos sonrisas: la del otro y la tuya personal.
Y soñé con una rata negra que me mostraba sus colmillos afilados y me decía: ¡no huyas! Tenía que enfrentar mis miedos así que qué mejor que mi amor y mi poesía. Comencé a escribir, libre, libre como nunca. Desde mi placer brotaron palabras escritas con tinta de esperma blanca: amor, amor, cariño, día a día, penas superadas. De las palabras líquidas brotaron mares de sueños y peleas. Se ahogó la rata negra en mi potencia, silenciosa, apenada, perdida. Entonces me puse triste yo, pero la claridad de mis pensamientos era demasiado brillante: no podíamos caer todos. Después el sueño me arrodilló ante un oso sabio y mi silencio me hundió en el suelo, me lanzó hacia el infierno y por el tobogán del diablo salí disparado hacia arriba, hasta los hombros del oso, al cual abracé y le dije: si no te gusta leer no leas, nadie te ha obligado a escuchar a un loco. Más tarde me encontré sentado en el sofá de casa, ante el fuego. De la pared salió una sombra que me puso un arma de perdigones entre las manos. ¡Decide!, me dijo. Le señalé una mosca enfrente, volaba a unos pasos de nosotros. Me puse el cañón en la boca y disparé en todas direcciones hacia dentro. Cuando se acabaron todas las municiones calló la mosca al suelo, muerta. La tomé con mis manos y me la comí. Todavía humeaba el cigarro escondido debajo de la mesa. Fui hacia él, lo cogí, aspiré con fuerza y soplando hacia fuera salió la mosca más viva que nunca…?

