Si te tuviera cerca te estrujaría con mis brazos el cuerpo. Y lo haría por ti y por mí: por ti porque me das algo que no puedo describir que me hace desear darte un abrazo, por mí porque, ausente de todo abrazo, encuentro en tu abrazo mi sosiego. Y en alguna parte de lo que digo encontrarás el egoísmo mío y no quisiera justificar el egoísmo que encuentro en muchos de lo abrazos, que sin quererlo ya lo he hecho, pero si son estas las voces del interior: ¿por qué voy a negar decirlo? Si te tuviera cerca te abrazaría y no sería capaz de detener todo pensamiento, porque pensaría que te estoy abrazando pero también que lo que escribo parece aquella carta de despedida que leí (seguro que nace desde aquella), o que qué sucederá mañana cuando te vea de nueva, o que qué significa mi abrazo, o si realmente te quiero. Para abrazar no es necesario haber vivido juntos, simplemente es una expresión de conjunto, de unión, de quiero seguir viviendo a tu lado. Por eso te abrazo como te abrazo, por eso te extraña cuando te abrazo. Y es raro que pensando en ti, al mismo tiempo que escribo, me escribes tú al mismo tiempo, diciéndome: ¿hablamos?
Archivos
Categorías
Enlaces Personales
Acceso
Eso es bonito, que de repente te escriban y te digan eso.
No te ansies. Solo espera el momento.
Bebe y lucha!
Porque el momento siempre aparece, porque buscamos y el que busca encuentra. Creo que el ansia es un pecado, hay que dominar las pulsiones. ¡Bebe y lucha!, hasta pronto Lord!