Pienso en ti?

y escribo?

y lo hago aquí,?

en la arena de la orilla?

de la playa,?

en papel de plata?

para quemar las palabras?

y aspirarlas?

y drogarme con ellas?

y olvidarme de ellas?

y con ellas de ti.?

Pero pienso en ti?

aún sabiendo?

que estás lejos?

que te siento lejos?

que has muerto?

y contigo?

parte de mí…?

Sólo puedo regalarte la imagen que pinto con las palabras. Se pierde la profundidad y la grandilocuencia de la idea con el paso de idea a imagen, y de imagen a palabra, pero aún así intento regalarte la imagen con las palabras. Soy de los que nunca se dan por vencido porque pienso que no hay nada imposible, incluso consigo imposibles sin saber cómo; en ocasiones los imposibles, para poder ganarlos hay que darles otros sentidos y otras formas, pero se consiguen. No me doy por vencido y te regalo la imagen: una caja de madera, como de zapatos, cuyas paredes están pintadas con motivos de circo. Una pared lleva una cara de payaso, la otra un carrusel con fondo rojo, la tercera unas bolas de malabares y la última un muñeco de trapo. Muchos colores lleva impresos la caja. Perdona por nunca hablar de tonterías, por siempre estar pensando, pero es que incluso mis tonterías parecen más de lo que son: simplemente tonterías. En esta caja guardamos todas nuestras verdades, las más profundas e inexploradas, las más increíbles e inauditas. Esta caja eres tú y soy yo, tan diferentes, tan ocultos a lo que somos día a día. Que cualquier cosa escondida aquí es codificada cuando sale y cuando entra. Que no sabemos lo que escondemos, que no sabemos cuándo salen las cosas de dentro aún saliendo. Seguiremos preguntándonos la respuesta de tantas preguntas, el significado de tantos argumentos, de tantas actuaciones, y sólo habrá vanas aproximaciones. Seguiremos escribiendo, y pintando, y leyendo para llegar más profundo, más allá y sin llegar hasta el fondo encontraremos miles de hallazgos importantes -por eso digo que los imposibles a veces hay que darles otros sentidos y formas-. Yo seguiré perfilando palabras, rectificando sentidos, preguntándome hasta dónde puedo llegar, hasta dónde podemos llegar, por qué mentimos, por qué queremos muros que nos impiden llegar más alto, por qué, por qué..moriré entre interrogantes

Y vi flores
saliendo de mi cabeza
y quise conocer
de qué tipo eran.
Escuché las palabras
nacientes de tu boca
como seres que brotaban
desde las paredes
de tus labios.
Y me enamoré
de las cosas más simples
para entender la infinidad…
Podía ver mundos silenciados
a la espera de su grito,
sabiendo que su chillido
y el mío
eran el mismo

Atendiendo a la petición de una compañera de Pensatiempos, Mónica, intentaré definir qué son el Perdón y la Fidelidad dentro del ámbito de la pareja. No soy un erudito dentro del campo de la semiología, ni de la psicología, ni de las relaciones de pareja, de nada, pero intentaré dar mi opinión -siempre a falta de más información- que contraste las definiciones y los conceptos.
? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? Antes de adentrarme en el escrito, debo citar a un erudito de las palabras, además de psiquiatra: Enrique Rojas. Tiene un libro, Los Lenguajes Del Deseo, en el que desgrana, de una manera sublime, los conceptos de Amor, Deseo, Pasión, Perdón y otros relacionados. Se trata de un ensayo, diría yo, en el que se centra en? las gradaciones de los conceptos, es decir, es un intento de valorar y escalar los diferentes conceptos relacionados con el Deseo. Es mi punto de vista. Mónica, de tener tiempo antes de tu charla, te recomiendo este libro. Te servirá cien veces más que cualquier cosa que te pueda aportar yo.
? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? Para mí Perdón y Fidelidad son virtudes. Nacemos desvirtuados. Adquirimos virtudes a partir de la gente de nuestro entorno. Por tanto, que tengamos virtudes más o menos desarrolladas dependerá de nuestros familiares (los primeros en enseñarnos son nuestros padres y hermanos), después vendrán amigos y colegas del trabajo. La última persona que acepta, desarrolla o evita las virtudes es uno mismo. Con todo esto, nuestro Perdón y nuestra Fidelidad serán un reflejo del Perdón y de la Fidelidad de nuestros padres, amigos y colegas, acrecentados o disminuidos por nuestro filtro propio.
? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? Para mí el Perdón es un signo de reflexión. Cuando pido perdón es porque sé que me he equivocado. Ello supone una lucha y un trabajo interno. Perdón es reflexión. Cuando pido perdón me siento afligido, vulnerable, porque me cuesta reconocer que me he equivocado, pero debo aceptar que fallo por condición (el hombre puede tender a la perfección, pero es inalcanzable). El perdón es humano, por tanto. Quien no sabe pedir perdón es porque no sabe reconocer su propio fallo, lo que supongo como un alejamiento de la humanidad, como una falta de reflexión, y también de entendimiento. El perdón es lo que destroza el muro del orgullo para adentrarnos más en el campo de la divinidad, de la humanidad.
? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? La Fidelidad, como el perdón, es una virtud.? La virtud es aquello que hace al ser humano digno. La virtud supone un ? trabajo interno, supone reflexión, esfuerzo, ganas de hacer bien las cosas. La virtud nos aleja de la equivocación. La virtud es la intención de hacer? bien las cosas, de evitar el mal, el dolor, la equivocación. La fidelidad, en cierto modo, no se crea; se puede trabajar, perfilar, entender. La fidelidad supone respeto hacia la otra persona, supone una lucha contra la atracción física biológica del ser humano como especie animal. La fidelidad no se crea en cierto modo porque, cuando existe amor verdadero, ninguna persona ni fuerza física ni psíquica es capaz de hacerte caer. Cuando existe el amor verdadero los “cuernos” no son más que un cuento de niños débiles que no se han trabajado por dentro y que están a merced de nada positivo, ni fuerte, ni potente.
? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ¿Existe el Perdón y la Fidelidad en nuestros días? Por supuesto que existen, pero, al igual que el Amor Verdadero, los consiguen pocos. La solución estriba en querer hacer las cosas bien, en la Empatía (reconocer los sentimientos de la otra persona), en saber escuchar, en la lucha interna. Son virtudes difíciles de conseguir, pero no ausentes, no imposibles. Dignifican al hombre, lo elevan a una condición sagrada. Y desde aquí hasta mucho más…

Psicoanálisis es una iniciativa que he tenido estos últimos días. Se trata de un manifiesto escrito. De momento es una simple hoja con algunos escritos, pensamientos, poesía, rayadas. Está realizada a mano. La idea es hacer fotocopias y regalarlo. Me comprometo a enviarla por correo a quien le interese, siempre que se divulgue un poquito, es decir, que se hagan más fotocopias y se regalen por ahí. Supongo que no pido mucho, sólo unas fotocopias que cuestan nada. Tengo hechos dos manifiestos, que son como cómics sin dibujos: el de agosto y el de septiembre. Lo que llevan no son más que poesías y palabras, un poco como Pensatiempos, pero en papel físico. Me abstengo de otro tipo de cosas, como política, sólo son chispas que encienden la mecha del pensamiento. Si os gusta la idea comentádmelo, incluso no dudéis en dejarme, los que estáis menos cerca de mí, vuestra dirección de correo físico (a: joseluis.andreu@estudiants.urv.cat). Lo que hay es un poco cutre, no disponía de mucho tiempo, pero tengo ganas de seguir mejorándolo, de dar más y mejores ideas, incluso para pasar de la simple hoja singular a las 4 hojas (DIN-A3) y a poder ser una revista. Hoy empezamos. ¿Os gusta la idea? ¿Proponéis otras nuevas ideas? ¡Nos vemos en Pensatiempos!