Del recuerdo que tengo de hace unos diez años, nace este panfleto anarquista, por llamarlo así. Formo parte de lo que alguien apodó como la Generación X. Este panfleto es una crítica contra mi generación. Recuerdo la generación de mi hermana, que ahora roza casi los treinta años. La suya estaba definida, tenía unos ideales, gozaba de identidades. Recordaba a los Héroes del Silencio. La música es identidad. Entonces gozaban de grupos musicales con identidad propia, con peso: Héroes, Alaska, Siniestro Total, Los Piratas, la música disco…tenían su clase, sus letras, sus pensamientos, ritmos, rayadas. Encuentro todavía una búsqueda de algo en su generación. Los valores podían declinar entonces, pero existían. Creo que mi generación no tiene personalidad, ni fuerza, ni identidad, ni valores. No nos representa ninguna música en especial, ningún grupo. Antes, todos los jóvenes conocían la brillante “Entre Dos Tierras”, tuvieran los gustos que tuvieran. Y hoy, ¿qué? Después pienso en la política. Nos gobiernan y no gobernamos. Cada generación vive una política. Nosotros no tenemos conciencia política. Gritamos No A La Guerra que sirvió de poco o de nada. Quizás para la risa internacional. A fin de cuentas seguimos gobernados por un gobierno mediocre, igual de malo o peor que el anterior. Somos una generación sin valores enganchada a un hachís barato, consumistas de televisión, juegos de ordenador, ropa extraña y pastillas de colores. Escuchamos a nuestros padres decir: “Yo ya trabajaba a los 12 años”. Nosotros estudiamos, la mayoría, en la universidad. Una universidad vacía de espíritu, sin revolución, eso sí, muy concisa en el “crédito”…somos la generación perdida, la generación de prueba, una generación dormida y carente de ganas de vivir, vacía de pensamiento, sin personalidad propia, sin identidad. Intentamos parecer saludables: nos depilamos sin pensar por qué, construimos gimnasios, anuncios de televisión del colesterol, la ley antitabaco…seguiremos igual de podridos o más: In corpore sano se necesita mens sana. Somos la Generación X…