Y si fuera
un juego de química,
rompiste mis matraces
pulidos de cristal
con orgullo, sin piedad.
Para sentirse bien
hay que saber de química;
para hacer sentir bien
hay que saber de química.
Que hay compuestos
que estallan al mezclarlos,
todo está
en la justa medida
de las sustancias.
Los cristales que esnifen
los que a tu alrededor viven
serán los productos
de la mezcla
de tus reactivos.
Si fuera un juego de química
con tus sentimientos errantes
fabricaste sin saberlo
la bomba de Hiroshima.
(que me perdonen quienes sufrieron, por hacer de ellos Poesía, pero fueron los malos sentimientos, sentimientos errantes, el odio y el desconcierto, que reza mi poema, quienes fabricaron la bomba de Hiroshima)