Nunca he visto nada más triste que unos ojos hundidos, sin ilusión, sin brillo, mostrando la locura causada por la falta de amor. Y podrá haber cosas más tristes pero todavía no he visto nada peor. Y debajo de aquellos ojos unos labios que piden por sí solos ser besados, pero la cabeza de quien los porta no comparte dicha idea: no quiero amor, no quiero guerras. El problema está allí dentro, en la cabeza, pero también está ahí fuera: en miles de palabras y enseñanzas erradas, negativas, vacías, sin amor, sin dueño, sin duelo, sin pasión, con humildad pero sin sentido ni potencia. No tiene maestro ni ídolo la persona que porta estos ojos tan de otro mundo de marcianos, de vegetales de color negro pútrido. Y esa sonrisa que no llega a ningún sitio, desde esos labios tan fríos, tan de hielo, esa sonrisa que se cae al suelo, que no asciende, que no se entiende, que se ríe de todo pero de nada. ¡Qué triste me siento, estando tan lleno, pudiendo cambiar y no poder hacerlo! ¡Qué triste persona! ¡Qué lamento hecho humano! ¡Qué humano tan muerto!?
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peter pank es el amor!
y campanilla es su princesa…Pero hay veces que el amor que residía en la infancia desaparece durante la edad adulta. Y es que no sabemos recordar, y es que no sabemos ser niños…Lo dije una vez: adulto es adúltero…Quien no ama ni es humano ni es niño
yo escribí una vez…”la juventud otorga un poder que el tiempo se encarga de destruir”…pero ya no estoy de acuerdo.!!!!
…emm, lo de arriva, el bobCaT, ya sabes
No hay porqué perder esa magia de cuando éramos niños, sino que debemos crecer con ello. Podemos ser mayores, evolucionar, aprender, y nunca olvidar ese poder de la infancia: la imaginación, el amor por las pequeñas cosas, el no dejar de sorprendernos…Pero en muchos casos nos olvidamos de ese poder…
alvolucionemos pues
bC
la wea jo0meeeeeeeeeeeeee
daadaaapapenssshhahhahrr. Podíamos crear una lengua de estas raras, ¿se llaman vernáculas?