Nadie Ama A Nadie
Sigo llorando cada noche.
Me cuesta seguir vivo
porque vivir así, sin ti,
duele más que vivir ardiendo.
Fuego que me quema dentro,
que enciende la mecha
de mis entrañas maltrechas.
Por tener no tengo ni alma,
que es como si hubiera volado.
Sigo llorando cada noche,
cada silencio tuyo.
¡Qué nadie me encuentro!
¡Qué poco soy estando solo!
¡Qué solo que estoy!
Te veo volando alto,
siempre en las nubes,
paloma de vuelo.
Me veo mordiendo el polvo,
escribiendo en el suelo
y en mi pecho
mis errores por completo.
Soy un gusano de tierra.
¡Qué mísera puede quedar
una simple poesía al sentir
sentimientos tan infinitos!
A nadie importa
si alguien sufre o llora,
qué más da escribir si
nadie ama a nadie.
Te vi y me mordí los labios
para no besarte,
para no amarte con palabras,
para no quererte con un gesto.
Pero qué más da sentir si
nadie ama a nadie…