Encadenados

Hay que aprender a no ser nadie, a no ser nada. Hay que aprender a arrinconarse, a que nos arrinconen y a no sufrir por ello, porque es parte del ser, del vivir. Hay que aprender a ser como la música que te pones cuando vas a estudiar: un mero objeto de fondo. Somos canales, somos cilindros de paso de información (con una entrada y una salida), somos filtros de información, somos parte de una cadena. Si te comparas con la cadena entera siendo tú un solo eslabón, es normal que te veas pequeño, pero sin ti la cadena no avanza, no existe, no se enlaza. Habrá días en los que seas todo y días en los que seas nada. Los días que te hagan sentir bien es porque la información, la energía pasa por esa parte de la cadena donde estás tú. Somos objetos de nuestro compañero: él nos utilizará para conocerse, para compararse, para sentirse mejor, y no debemos tener rencor por ser utilizados, porque al mismo tiempo tú utilizas a otros, es decir, todos somos necesarios unos a otros, porque gracias al otro tú avanzas, tú sonríes, tú has mejorado, tú te has enriquecido, tú has amado, y ese largo sinfín de cosas que nos llenan como islas que somos, que nos llenan a cada uno en particular.

2 Respuestas to “Encadenados”

  1. Anónimo

    Sentirse eslabon, ser eslabon te hace seguir vital y con animo cada dia.
    Saber que otros dependen de mi hace que cada dia tenga motivos para vivir.
    Cuando mi eslabon esta un poco suelto , todo tiembla a mi alrrededor. Cuando estoy fuerte, segura y sujeto con fuerza noto el calor y agradecimiento.
    Cada uno de nosotros tenemos la obligación de que la cadena de la vida no se interrumpa.
    Un beso de CARMEN

  2. José Luis Andreu Berzosa

    Bellas palabras, Carmen. Narran bien lo que quería mostrar en el escrito. ¡Atémonos fuerte a la vida!. Que cuando pase la energía por nuestro eslabón sepamos saborearla, para que dure el sabor tanto tiempo como dura el desaliento

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