Alejandro Jodorowsky
ALEJANDRO JODOROWSKY, lo escribo y se me llena el alma. Quizás de yo más importancia a los hechos y a las personas de lo que la tienen. Para mí, Alejandro, chileno de nacimiento, Tarotista, Director de Cine y de Teatro, Escritor, Artista y Psicólogo como nadie (y no sé cuántas cosas más), ha sido quien ha abierto mi mente un poco más, quien me ha ayudado a? resolver mis torbellinos psíquicos durante estos últimos tiempos. Un genio y más que un genio, un simple ser humano. De su libro La Danza De La Realidad, el cual ultimo en estos días, quiero copiar partes de unas páginas que me gustaría que contrastarais con el post “Hay Que Romper, Hay que Aprender” de la categoría de Conversaciones. Lo que intenté expresar, Alejandro lo perfila con palabras de oro en su libro. He escogido las frases que más me han gustado. ¡Qué disfrutéis!: “Antes que nada, deberías tener el derecho a ser engendrado por un padre y una madre que se amen, durante un acto sexual coronado por un mutuo orgasmo, para que tu alma y tu carne tengan como raíz el placer. Deberías tener el derecho de no ser un accidente ni una carga, sino un individuo esperado con toda la fuerza del amor, como un fruto que ha de otorgar sentido a la pareja, convirtiéndola en familia.[…]. Así como a una planta sedienta se le da agua, cuando te interesas por alguna actividad tienes derecho a que te ofrezcan el mayor número de posibilidades para que, en el sendero que elegiste, te desarrolles. No has venido a realizar el plan personal de los adultos que te imponen metas que no son las tuyas, la principal felicidad que te otorga la vida es permitirte llegar a ti mismo.[…]Deberías tener el derecho a no ser criticado si eliges un camino que no estaba en los planes de tus progenitores; a amar a quien desees sin necesidad de aprobación; y, cuando te sientas capaz, a abandonar el hogar y partir a vivir tu vida; a sobrepasar a tus padres, ir más lejos que ellos, realizar lo que ellos no pudieron, vivir más años que ellos.
P.D: Cuando escribí el post, todavía no había leído este texto. Impresionante coincidencia…
mayo 6th, 2006 at 18:32
Deberíamos tener el derecho, sí. Pero que pasa sí… Un bebé prematuro que mide casi una mano pasa sus primeros días en una incubadora ¿debería haber muerto? Las vidas que se extienden neciamente atadas a máquinas. Las pestes negras de la modernidad que se curan, que no purgan lo que habrían purgado de haber sido. Los antipsicóticos de última generación que quitan la locura. Las sexualidad callada de muchos padres, solos y con sus mujeres y con sus otras mujeres, de muchas mujeres solas y con sus hombres y con sus otros hombres, de los matrimonios y el diálogo materializado en el coito, en donde se dicen la verdad, nunca como al principio, porque esa verdad ya no existe, el debate que casi todos hacen en la cama de donde hacen al niño, el debate entre las violaciónes domésticas y las madres que quieren cerrar sus piernas para siempre, entre la perversión reprimida y la neurosis insuperable.
mayo 7th, 2006 at 22:00
De todo eso hay una gran guerra por superar, algo por lo que debemos luchar. Igual que se obra mal se puede obrar bien. ¿Cómo se debe hacer?. Es complejo, pero supongo que hay respuestas. Si cada uno supiera quién es realmente, que es lo que quiere y busca, nos evitaríamos muchas de estas situaciones. Si supiéramos amar o respetar antes que envidiar, las cosas funcionaría de otro modo. Quien quiera obrar así, perdido, sin saber cómo son las cosas, sin saber valorar a la otra persona, sin saber apreciar el esfuerzo, las motivaciones, el que quiera obrar así es libre de hacerlo. Yo recomiendo todo lo contrario. Abre tu corazón, conócete a tí mismo, respeta, enseña y no calles, ama, espera