En la búsqueda de lo más grande, encontramos lo más absurdo, vivimos lo más desgraciado. Que no quiero decir que lo más grande sea lo más absurdo, sino que encontrar lo más grande conlleva el visitar cosas desgraciadas. Podríamos decir que es como la búsqueda del santo grial: no es fácil, somos muchos buscándolo, y no va a estar al alcance de todos, es casi un enigma si existe o no. Sólo encontrará el santo grial quien más busque, quien más ponga de su parte, quizás quien más pelee y sufra. Sufrir no siempre supone un dolor inefable, sino que? los dolores simplemente? son pruebas de la resistencia personal -y así debemos entenderlos-. Hay que sufrir por muchos motivos: para aprender, para conocernos más y mejor, para saber quién nos ayuda a sufrir, para establecer y conocer límites, etc.
? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? Buscar lo más grande, escribiré ahora que lo más grande? es el amor, aunque podríamos cambiarlo en este escrito por otras cosas, como la felicidad o la amistad o el saber, etc., buscar lo más? grande? nos puede llevar a la desesperación, al abandono, a darnos cuenta de la pequeñez que somos o al contrario. Todo esto son muestras, pruebas de la valía de las cosas: las cosas valen tanto como cuestan conseguirlas. Supongo que el errar, el equivocarse es en algún punto bueno y positivo, pues nos marca, nos enseña; pero hay que evitar que el error sea irreparable, hay que intentar que sea lo más leve posible, pues existen errores que nos marcan de por vida, y no es plan de vivir aferrado a un error, no merece la pena perder años y años dándole vueltas a un error; hay que pensarlos, pararse en ellos, pero hay que avanzar, hay que seguir aprendiendo.
? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? De equivocarse y errar nadie está exento: todos caeremos en el error antes o después. Lo que debemos intentar es fallar en el menor grado, como apunté antes. Para ello, supongo, será bueno pensar las cosas antes de que sucedan y obrar con tranquilidad, con calma, abolir algunos impulsos y deseos. Esto se llama Presuponer. Presuponer no es pensar cosas que seguro que luego vas a vivir, sino, simplemente, establecer unos futuros pasos mentales, para que el camino no nos venza, para que los sorpresas no sean tremendas y nos hagan caer de cansancio para poder vencer dichas sorpresas. Quizás, buscar el Amor, sea lo que todos queremos y anhelamos, pero lo que no todos acabaremos consiguiendo. Pero no es bueno pensar en el amor como una utopía, sino como que es algo al alcance de la mano, como algo que cada uno puede crear, moldear y mejorar. El amor no es dios, que está en ningún sitio y en todos al mismo tiempo, al amor está en ti, en tus manos, en tu corazón psíquico, en tus palabras y gestos, en tu día a día desde que te levantas de la cama. José Luis Andreu Berzosa