Querido D. Äddye:
Vivo detrás de los ojos. Todo lo que queda ahí fuera, está bien lejos. Mis ojos son cristales, como piedras de cristal, por eso sólo miro nítido hacia dentro, y lo que? capto de fuera no lo cojo con los mismos ojos de piedra de cristal. Dejo entrar la luz de fuera, pero no observo las cosas, no me detengo en la mirada. Pero sí analizo las luces, cuando quiero, cuando debo. Luces que brillan demasiado mejor es no analizarlas, pero sí las oscuras, las ténues, las grises. Lo que me pregunto es si miro como todos, si miro bien, si he aprendido a ver la realidad tal y como es. Un abrazo, Maestro.