Llama, brama, quema adentro en las entrañas.
Como una bestia mordaz con ganas de guerra,
con ansias de mal. Arde, calor, fuego
adentro en el interior. Como la bomba
que hace estallar trincheras, que escupe metralla,
que destruye piedras. Feroz, chirriante, profundo,
como relámpago en la rama frondosa del árbol que arde,
como explosión en tus oídos que de pitar no cesan,
como tormenta de ruido que al mundo atormenta.
Arde, fuego, quema.
José Luis Andreu Berzosa
Así puede ser el deseo, como una bestia mordaz, con ansias de guerra. El deseo quema dentro. ¿Qué es el deseo?. ¿Es humano y natural?. ¿El deseo es sólo sexual?. ¿Se puede no desear?