Querido Maestro:
Aún recuerdo nuestro primer encuentro, ¿cómo olvidarlo?. Fue tan inesperado, tan imprevisible…de esto hace ya doce años. ¡Cómo pasa el tiempo!. Mis progresos han ido mejorando, cada día que pasa aprehendo algo más? y nuevo. Sólo le doy las gracias, en esta mi primera carta. Y decirle que sigo en pie.
11 de enero de 2006. José Luis Andreu Berzosa
Me dijo D. Äddye en su primera carta: Querido José Luis, el placer es mío. Un maestro no es nadie sin su alumno. El más sabio no es el que más sabe, sino el que más y mejor enseña. Tú eres Yo y al revés. Pero todos formamos parte de todos. No pienses sólo en el tiempo que hace, ni en lo ya aprehendido, sino en el tiempo que queda y en lo nuevo por aprehender.