Entre Torres De Babel

1 Septiembre 2010

El cuerpo llegará tiempo después de lo que llegó el pensamiento, en los soñadores, en los previsores. Yo llevo años esperando a que venga mi cuerpo, acompañado, pero debe estar perdido por algún lugar aburrido mientras yo sobrevivo juzgando qué es perfecto. En este blanco espacio me sorprendo leyendo en un libro que no tiene letras; y he estado y estoy leyendo cientos de cosas. Nadie lo ha podido explicar, aunque hay alguno que se ha pronunciado estallando para sacarme de mi sopor, a mí que desde aquí no he molestado a nadie. Atado en mi maraña y suspendido estoy mejor que en el suelo, desnudo y aturdido. Vivo menos porque cuando salgo a vivir no cumplo lo acordado y prefiero seguir imaginando. Me sigo viendo cercado en una espiral de Torres de Babel…

Hablemos

28 Agosto 2010

Quiero decirte muchas cosas y estoy demasiado drogado como para pensar en la cohesión de la expresión. Te pido que me encuentres, como tantas otras veces. Pero te pido perdón por no creer en ti; y es por eso que sé que no vendrás detrás de mí, pero es por  mi ensueño por el que sigo esperando que aparezcas de entre la nada, como surgida, como un fantasma pero no de miedo. Si tienes rostro puedo decir que no lo tienes, que cuando tienes rostro puede ser el tuyo pero que no es el rostro nunca lo que importa, sino lo que emana de todo tu ser. Pero no hay un ser único para mí, no creo en esas cosas, aunque me hayan enseñado que debo esperar en eso. Un cura gay dice que el amor es el equilibrio entre los egos, y yo, sin estar enamorado de él, estoy en  equilibrio con su pensamiento.

Pues hablemos del amor conmigo, yo que, según quien me odia, lo sé todo. El amor surge cuando los egos se agotan, uno u otro o los dos, la mayor parte de veces. Ahora bien, existe un amor que no nace en la pelea, y seguro que más amores existen. Tres líneas me dura el amor. Cada uno por su  parte debería seguir buscando a su dios; yo tengo en el cerebro el mío: pesa un kilo y medio y hace dar muchas vueltas a la gente.

Hablemos del cerebro, y no tenemos por qué acertar ni tampoco tenemos que decir la verdad, por tanto: especulemos. He aprendido algo nuevo, y últimamente aprendo lento y me duele: o me hago viejo o me están robando el tiempo. Con el cerebro hacemos grandes las cosas, vemos donde no hay, sacamos de donde no existe. Pero es que también con  él: damos cohesión a las estructuras rotas o añadimos triángulos donde no los vemos, reconocemos, nombramos, soñamos, viajamos. El gran problema es no saber qué es realidad y qué es ficción, en ese momento en el que te lo planteas.

Me considero un ritmo circadiano, un bucle, en el que se repiten las mismas cosas, y por eso sí que debo pedir perdón, aunque no te obligué ni a quedarte ni a seguirme. Es por eso que me vienen a la cabeza las palabras, la expresión. Las palabras en mí son como el final perfecto, pues son ellas mi medio, mi compañero. No me conseguirán hacer daño porque no vivo de ellas: no creo que nadie lo permita.

Aún debería haber más, es por eso que crezco lento o que aprendo despacio, porque cuando se acaba mi temática guardo un gran silencio y me extingo; aunque hubo personas que se extinguieron ya por el camino. Y por último la soledad, musa del que no sabe, del que no entiende: lo que tiene vivir solo es que yo te hundo profunda entre mis palabras mientras que tú hundes en la incertidumbre a quien te folla, en tu caso en concreto. Si te das cuenta, nuestro amor nacería en la pelea. También hay que especular con las palabras y con los sentidos, porque en ningún momento nos los supimos todos.

Acariciando

17 Agosto 2010

Cada día te siento más cerca, tanto hasta poder tocarte. Puedo ver la sonrisa que nunca pude imaginar, y la respiración acelerada y el corazón latir fuerte: se me sublima el pensamiento, el sueño se hace real o la locura se hace tan loca que, yendo, está volviendo. Y no sé qué hacer y por primera vez no me importa; y es que de viejo se pueden seguir teniendo primeras veces. Empiezo a olvidar los orígenes y eso hace largo el camino, me otorga el valor de viejo, y un paso adelante no hago consciente del todo el paso adelante; es bueno saber y no pensar que sabes, así cada día es uno nuevo para construir. Voy a intentar hacer de este abrazo todo un verano para tener en septiembre una sonrisa, porque sé apreciar lo que guarda un beso. Si lo tengo: voy a amarlo; que es por eso que sigo acariciando tantas tardes con un café y un cigarro.

Dos Cicatrices

11 Agosto 2010

Volvimos a cerrar los ojos. Alrededor podía encontrarse una cantidad de bosque inmunda y la oscuridad que nos envolvía. Pero alrededor hubo paredes, pero demasiada gente, mucha prisa. Pero volvimos a cerrar los ojos y a nuestros brazos, esta vez más pesados, más cargados de miedos y luchas, pero todo quedaba detrás del brillo de nuestra sonrisa, del palpitar de la voz. No supimos hablar, pero sabremos: lo necesario es lo primero. Sigue siendo sincero y guardamos nuestros lobos tras nosotros, porque el daño no lo queremos: nunca nos haremos daño por todo el tiempo. Sabes lo que no quieres y añoras lo bueno de nuestro silencio donde hablábamos en código secreto sin mediar palabra para no despertar a nuestros enemigos, que seguimos teniendo. Siendo muchos no hemos sido más que dos, un tanto aislados cada uno, eso sí. No tenía claro lo que decirte ni lo que seguirá: si existe dios también existen historias que se escriben por sí solas, porque yo, por mi lado, no había escrito nada, tan sólo me dejé llevar por el presente más querido. Si guardas silencio podremos escribirnos en el futuro…

En Arena De Playa

3 Agosto 2010

Enfrente de la estatua de piedra del poeta

hay uno que llora y piensa.

Por detrás otro llega en silencio

sin saber por qué llega.

El primero se abraza a la piedra

y la siente dura y fría;

es invierno en su cordura.

El segundo se abraza a la piedra

y la siente caliente y húmeda;

es verano en su locura.

Y ambos sienten y ambos aman

para el ojo ajeno

que apenas conoce sus vidas:

no hay diferencia entre ellos.

Pero seguro que el más triste

es el que más escribe

y el más solo, y el más maltrecho,

pero no se da cuenta

ni que escribe más

ni que está viviendo menos.

Lo genuino de su esencia

está escrito en arena de playa.

Página siguiente »